Un Toyota Corolla fotografiado en una carretera oscura de Finlandia. Foto: Scoo/Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.5.
AA registra un 8% más de solicitudes tras el cambio de hora
La organización británica AA afirma que las solicitudes gestionadas por su servicio Accident Assist aumentaron alrededor de un 8% durante las dos semanas posteriores al cambio de hora del otoño pasado. El dato mide la actividad de un servicio de asistencia, no el número total de accidentes comunicados a la policía, de heridos o de fallecidos. Tampoco significa que cualquier conductor tuviera un 8% más de probabilidades de sufrir una colisión.
El Reino Unido pasa del British Summer Time al Greenwich Mean Time el último domingo de octubre. Al retrasar los relojes una hora, parte de la luz que antes quedaba por la tarde aparece ahora por la mañana. Las personas que salen del trabajo a la misma hora pueden encontrarse con carreteras más oscuras, menos contraste y más reflejos sobre el asfalto mojado.
Qué representa la cifra de AA
Accident Assist recibe peticiones después de una colisión u otro incidente en el que el conductor necesita ayuda. El resumen publicado no ofrece el total de solicitudes, su distribución geográfica, la proporción con lesiones ni el periodo completo de comparación. La cifra tampoco permite determinar si la causa de cada caso fue la oscuridad, la lluvia, el cansancio, el tráfico u otro factor.
Por eso hay que separar una solicitud de asistencia de un accidente en las estadísticas oficiales. Un conductor puede pedir ayuda por un suceso que la policía no clasifique del mismo modo, y un accidente puede no generar una llamada a este servicio. El aumento sirve como indicador de la demanda estacional de AA, no como un censo nacional de siniestros.
El porcentaje tampoco se puede trasladar automáticamente a España, Italia o Rumanía. Las horas de trabajo, la iluminación, el clima, el volumen de tráfico y las definiciones estadísticas cambian. Para calcular un efecto local se necesitaría una serie de datos comparable.
Lo que muestran los datos británicos
Un estudio publicado en BMJ Open analizó las víctimas de tráfico en Gran Bretaña alrededor de los cambios de hora. Los investigadores utilizaron los registros STATS19 del Department for Transport correspondientes a 2005–2018 y un diseño de regresión discontinua. El resultado no fue una subida nacional simple después de retrasar los relojes.
Los efectos fueron pequeños y dependieron de la hora del día y de la zona. En algunos periodos de la mañana posteriores al cambio de otoño se observaron reducciones de víctimas: había más luz según el reloj y las personas disponían de una hora adicional de sueño. El estudio también advierte de que STATS19 procede de informes policiales y puede no incluir todos los incidentes.
La investigación no examina el servicio de AA, por lo que no puede confirmar ni refutar directamente su 8%. Responde a una pregunta distinta: qué ocurre con las víctimas registradas cerca de la transición temporal.
Otro trabajo publicado en Review of Economics and Statistics estudió la relación a largo plazo entre oscuridad y siniestros en Gran Bretaña. Modelizó distintos regímenes horarios y la distribución de la luz a lo largo del año. No es una medición de las dos semanas posteriores a un cambio concreto.
Por qué las tardes oscuras importan
Después del regreso a la hora estándar, el anochecer llega una hora antes en el reloj. Los peatones y ciclistas pueden ser más difíciles de distinguir, sobre todo si llevan ropa oscura. La lluvia añade reflejos y un parabrisas sucio o unas escobillas gastadas pueden aumentar el deslumbramiento de las luces.
Estos factores coinciden con la hora punta de la tarde, las hojas mojadas y la adaptación a un horario diferente. El dato de AA no separa esas causas. La investigación tampoco puede atribuir cada accidente a un único mecanismo. La formulación más precisa es que la oscuridad anticipada puede reducir la visibilidad, no que el cambio de hora provoque por sí solo los accidentes.
Qué pueden revisar los conductores
La Royal Society for the Prevention of Accidents recomienda extremar la atención cuando las tardes se vuelven más oscuras. La velocidad debe adaptarse a la distancia visible y hay que dejar más espacio sobre el asfalto mojado. El parabrisas debe estar limpio por dentro y por fuera y los limpiaparabrisas deben despejarlo sin dejar una película.
La presión de los neumáticos se debe comprobar en frío y según los valores del fabricante. El dibujo y el estado de las gomas son importantes con lluvia, pero no sustituyen una velocidad prudente. El límite legal es un máximo, no un objetivo cuando la iluminación o el tiempo impiden identificar un obstáculo con suficiente antelación.
Cerca de colegios, paradas de autobús y pasos de peatones conviene reservar más tiempo para reaccionar. El conductor debe poder detenerse dentro del espacio que ve, no solo dentro de la distancia teórica asociada a la señal de velocidad.
Cómo leer el titular
La afirmación comprobable es limitada: AA informa de aproximadamente un 8% más de solicitudes a Accident Assist en las dos semanas posteriores al cambio horario otoñal del año anterior. Los estudios independientes sobre las víctimas británicas no establecen una regla universal según la cual todos los accidentes aumenten un 8%. Los periodos, las definiciones y las unidades de medida son distintos.
Para quien conduce, la consecuencia práctica es concreta: anochece antes y conviene ajustar velocidad, distancia y comprobaciones de visibilidad. El dato de AA describe la demanda de asistencia en el Reino Unido; no es una predicción para cada carretera europea.



