Stellantis considera que los coches más asequibles pueden abrir una nueva etapa de crecimiento, aunque la estrategia es distinta en cada región. En Norteamérica, el plan FaSTLAne 2030 incluye siete productos asequibles con un precio objetivo inferior a 40.000 dólares. En Europa, el proyecto más importante es E-Car, una familia de vehículos eléctricos pequeños cuya producción está prevista desde 2028 en Pomigliano d’Arco, Italia. Stellantis todavía no ha anunciado el precio, la batería, la autonomía ni los nombres definitivos.
La apuesta de Antonio Filosa
El consejero delegado Antonio Filosa ha presentado FaSTLAne 2030 como un plan para recuperar volumen y mejorar la rentabilidad con una gama más ajustada a la demanda. La estrategia oficial contempla más de 60 lanzamientos y unos 50 cambios de producto hasta 2030. El programa incluye vehículos eléctricos, híbridos enchufables, híbridos y de combustión, porque las preferencias y las normas no son iguales en todos los mercados.
La referencia concreta a los precios bajos aparece en la parte norteamericana del plan. Stellantis prevé 11 vehículos completamente nuevos, una cobertura de segmentos un 50% mayor y un crecimiento del volumen del 35%. Siete productos tendrán como objetivo un precio inicial inferior a 40.000 dólares. Esa cifra es una referencia para Norteamérica, no el precio europeo de la futura E-Car ni una base suficiente para hacer una conversión.
En Europa, la compañía quiere reforzar los segmentos A y B. En ellos, el coste total de uso pesa tanto como el precio de catálogo. El tamaño, el consumo, el seguro, el mantenimiento y la capacidad de la batería influyen en la decisión de compra. Un coche eléctrico asequible necesita, por tanto, una arquitectura sencilla y eficiente, pero también un nivel de equipamiento y seguridad adecuado.
Qué sabemos del proyecto E-Car
Stellantis ha definido E-Car como un proyecto eléctrico pequeño, innovador y asequible. La producción está prevista en la fábrica de Pomigliano d’Arco y los primeros vehículos se esperan a partir de 2028. El grupo ha indicado que podrían participar varias marcas y socios, pero no ha confirmado los modelos de producción.
La ubicación italiana es relevante por la experiencia de la planta con coches compactos. Pomigliano ha fabricado varias generaciones del Fiat Panda. Esa especialización puede ayudar a controlar los procesos industriales y la logística, aunque Stellantis aún no ha comunicado un calendario detallado ni el reparto de la producción entre marcas.
La imagen que acompaña este artículo muestra un Fiat Grande Panda eléctrico fotografiado en Turín. Es una imagen con licencia que sirve para representar el segmento de los vehículos compactos. No es un prototipo de E-Car y no permite confirmar el diseño, las dimensiones ni la tecnología de los futuros modelos.
La posibilidad de utilizar una base técnica para varias marcas puede reducir el coste de desarrollo por vehículo. Aun así, los coches pequeños tienen un límite de precio inferior al de los SUV y las berlinas, mientras que deben cumplir los mismos requisitos básicos de seguridad, conectividad y homologación.
Por qué son importantes los segmentos pequeños
Los datos de Stellantis sobre el mercado EU30 muestran el peso de estos vehículos. En 2025, el Fiat Panda fue líder del segmento A con una cuota del 24%. En los utilitarios del segmento B, Peugeot 208, Opel/Vauxhall Corsa y Citroën C3 reunieron el 24,3% del mercado, según el informe anual del grupo.
La electrificación también está avanzando en esta categoría. Stellantis afirma que las ventas de eléctricos del segmento B crecieron un 32,6% en 2025 y que nueve de sus vehículos entraron en el top 20 de la categoría. El reto es el coste de la batería. Una batería grande puede ofrecer más autonomía, pero añade peso y precio a un coche pensado para desplazamientos urbanos.
Por eso E-Car tiene importancia estratégica. Una batería adecuada para el uso diario, una plataforma compartida y una producción de alto volumen podrían acercar el precio a los presupuestos habituales del mercado europeo. Si los costes siguen siendo altos, el proyecto podría quedarse en un producto de volumen limitado.
El vínculo con FaSTLAne 2030
El proyecto asequible forma parte de un plan más amplio. Stellantis anuncia inversiones superiores a 60.000 millones de euros hasta 2030 y una combinación global de 29 vehículos eléctricos de batería, 15 híbridos enchufables o de autonomía extendida, 24 híbridos y 39 modelos de combustión o mild hybrid. Estas cifras describen el programa mundial del grupo, no la oferta que llegará a cada país europeo.
Para Europa, Stellantis apunta a reducir un 20% los costes de la generación STLA One y a acercar los costes de producción de los eléctricos y los modelos de combustión. El objetivo es especialmente importante en los coches pequeños, donde hay menos margen para absorber el coste adicional de la batería.
Qué pueden esperar los compradores
Stellantis todavía no ha confirmado el precio europeo de E-Car ni su fecha de lanzamiento comercial en cada país. La información comprobada se limita a su enfoque eléctrico y compacto, a la producción prevista en Italia y al horizonte de 2028. La autonomía, la potencia, la carga, la capacidad de la batería y las marcas participantes siguen sin anunciarse.
Para los conductores europeos, el proyecto podría aumentar la oferta de eléctricos urbanos con un tamaño y un coste más cercanos a las necesidades reales. El resultado dependerá del precio final, el equipamiento de serie, la red de carga y los incentivos disponibles en el momento del lanzamiento. Hasta que se publiquen los datos oficiales, cualquier cifra sobre precio o autonomía sería especulativa.
Imagen: Fiat Grande Panda eléctrica fotografiada en Turín por AbacRiot, Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0. La fotografía ilustra el segmento compacto y no es un prototipo de E-Car.



