Los conductores estadounidenses afirman que necesitan poca autonomía en su rutina diaria, pero exigen una reserva mucho mayor antes de considerar la compra de un coche eléctrico. Esa es la principal conclusión de la encuesta de BMW Group realizada en Estados Unidos en 2026. El 73% de los participantes considera suficientes 25, 50 o 75 millas para sus desplazamientos habituales. Sin embargo, el 42% quiere al menos 300 millas de autonomía antes de valorar un eléctrico.

Las cifras equivalen aproximadamente a 121 km para el extremo superior de la rutina diaria y a 483 km para el umbral de compra señalado por ese 42%. El estudio no describe a los compradores europeos ni registra los trayectos reales de los participantes: mide las opiniones de adultos estadounidenses.

Big Village realizó la encuesta entre el 11 y el 13 de septiembre de 2026 con 1.005 personas mayores de 18 años. BMW indica que los resultados fueron ponderados para representar a la población adulta de Estados Unidos. Por eso, los datos deben leerse como una fotografía del mercado estadounidense, no como una predicción mundial.

La reserva que se desea no coincide con el uso diario

El 72% afirma que la autonomía mínima sería un factor decisivo al estudiar un eléctrico. El 42% solicita por lo menos 300 millas y el 18% quiere más de 400, es decir, más de 644 km. Estas respuestas no significan que los encuestados recorran esa distancia todos los días.

La autonomía total funciona también como margen para los viajes largos, los cambios de ruta y los días en los que no se encuentra un cargador disponible. Una persona puede recorrer 50 millas en un día de trabajo y, aun así, considerar insuficiente un coche que le obligue a planificar un viaje de fin de semana alrededor de una parada de carga.

La encuesta no utilizó datos del vehículo ni comparó las respuestas con los kilómetros realizados. Mide necesidades declaradas e intenciones de compra. La diferencia puede incluir una reserva psicológica, la preocupación por la disponibilidad de cargadores o el deseo de evitar paradas, además de la necesidad real de energía.

Cargar 241 km en diez minutos

El 53% afirma que tendría más interés por un eléctrico capaz de añadir aproximadamente 150 millas, unos 241 km, en una parada de carga rápida de diez minutos. La proporción sube al 70% entre la Generación Z y al 65% entre los Millennials. En la Generación X es del 52% y entre los Baby Boomers del 30%.

También cambió el tiempo considerado aceptable. El 55% acepta una carga de 30 minutos o menos, frente al 48% de la encuesta de BMW de 2025. El 76% considera razonable una hora o menos, frente al 71% del año anterior. Son expectativas, no tiempos garantizados: influyen la potencia de la estación, la curva de carga, la temperatura de la batería y el nivel de carga inicial.

BMW cita el nuevo iX3 como ejemplo de la tecnología disponible. Según la empresa, el modelo puede añadir una autonomía estimada de 185 millas en diez minutos cuando se conecta a una estación de corriente continua de 800 voltios. La cifra corresponde a ese vehículo y a ese escenario, no a todos los coches eléctricos.

El precio es el mayor obstáculo

El 68% de los encuestados dice que consideraría un coche eléctrico. Entre las razones aparecen los costes de uso y propiedad más bajos, con un 27%, las prestaciones o el comportamiento de conducción, con un 19%, la tecnología más reciente, también con un 19%, y las ventajas medioambientales, igualmente con un 19%.

Pero el interés no elimina la barrera económica. El precio de compra es el principal problema para el 51% de los participantes. Le siguen la duración de la batería o el coste de sustituirla, con un 31%, el tiempo de carga, con un 26%, y la autonomía y la disponibilidad de cargadores públicos, con un 24% cada una. La posibilidad de cargar cómodamente en casa preocupa al 23%.

El mercado de segunda mano puede resultar más atractivo si el ahorro es suficiente. El 55% compraría un eléctrico certificado o usado si obtuviera una reducción de precio convincente. La encuesta no fija cuánto debería ser ese ahorro ni compara la salud de baterías concretas. El resultado sí muestra que el comprador analiza el coste total y el riesgo percibido.

El vehículo como respaldo energético

El 57% tendría más interés por un eléctrico que pudiera suministrar energía a la vivienda durante un apagón. BMW relaciona esta respuesta con la función Vehicle-to-Home anunciada para el nuevo iX3. Para utilizarla son necesarios un coche compatible, un cargador bidireccional y una instalación doméstica preparada. Una batería de tracción por sí sola no convierte cualquier coche en una fuente de electricidad para la casa.

En una parada pública hipotética de 20 a 30 minutos, el 43% llamaría o escribiría a familiares y amigos, el 41% tomaría un café o comería y el 36% descansaría o leería. El 29% vería contenidos o jugaría, el 26% haría un recado y el 25% caminaría o haría ejercicio.

Estas preferencias hacen que el entorno de la estación también importe. No es igual cargar en un área con comida, baños y un espacio seguro que hacerlo en un aparcamiento aislado. BMW no auditó estaciones reales ni observó el comportamiento de los encuestados, así que el resultado representa preferencias declaradas.

La percepción mejora, pero la red no siempre se conoce

El 45% afirma que su opinión sobre los eléctricos cambió durante el último año. El 34% dice que cambió para mejor y el 11% para peor. Solo el 56% sigue describiendo a los propietarios de eléctricos como “early adopters”, frente al 62% de 2025.

El 38% cree que un coche eléctrico acelera más rápido que uno de gasolina comparable. La proporción llega al 49% entre los Millennials y al 47% en la Generación Z, mientras que es del 33% en la Generación X y del 25% entre los Baby Boomers.

Solo el 47% sabe dónde está el cargador público más cercano a su casa o trabajo, exactamente el mismo porcentaje que en 2025. Esa falta de visibilidad ayuda a explicar la diferencia entre el uso diario y la autonomía solicitada: cuando la carga no parece segura o fácil de encontrar, una batería grande parece la solución más sencilla.

BMW también señala diferencias entre hombres y mujeres. El 80% de los hombres considera decisiva la autonomía, frente al 64% de las mujeres. El mínimo de 300 millas lo prefiere el 50% de los hombres y el 35% de las mujeres. Son diferencias del conjunto de la muestra, no una regla para cada cliente.

Qué se puede concluir

La encuesta no demuestra que todos los eléctricos necesiten una batería de casi 500 km ni que la autonomía sea el único freno a las ventas. Muestra que una parte grande de los consumidores estadounidenses quiere una reserva mucho mayor que la distancia que declara recorrer cada día. La carga rápida puede reducir esa necesidad, pero solo si la red es fiable y los tiempos son previsibles.

Para el comprador, la comparación útil incluye la autonomía oficial, los recorridos habituales y el acceso real a la carga en casa o en el trabajo. Para fabricantes y operadores, las respuestas combinan varias exigencias: precios más bajos, garantías claras para la batería, cargadores fáciles de localizar y paradas más cortas. El estudio es una instantánea de Estados Unidos en septiembre de 2026, no una previsión para España.

Fuentes

Imagen: BMW Group PressClub, fotografía oficial del BMW iX3. Los derechos siguen perteneciendo a BMW Group.