El alcalde de Bucarest, Ciprian Ciucu, ha presentado un calendario para limitar el acceso de los coches más antiguos y contaminantes. La primera fecha propuesta es el 1 de noviembre de 2027, cuando los vehículos no Euro dejarían de entrar en la zona central. Después se incorporarían las categorías Euro más antiguas. Para 2032, la propuesta prevé excluir los Euro 5 del centro y los Euro 3 de todo el municipio. Todavía no es una norma en vigor: debe pasar por consulta pública y por el Consejo General.
La primera restricción sería en el centro
El calendario fue presentado el 2 de octubre de 2026 durante un debate municipal sobre la calidad del aire. El Ayuntamiento señaló el tráfico y la calefacción residencial con leña o carbón como dos fuentes sobre las que quiere actuar. Para los vehículos, la herramienta planteada es una zona de bajas emisiones aplicada por etapas, primero en el centro y después en el resto de Bucarest.
La primera fase afectaría, según la presentación municipal, a unos 80.500 turismos no Euro fabricados antes de 1991. La cifra describe el parque utilizado en la propuesta, no el número de coches que circulan cada día por el centro. El resultado real dependerá del perímetro definitivo, de los horarios, de las excepciones y de los desplazamientos que entren en la zona.
El plan menciona después Euro 1, Euro 2, Euro 3, Euro 4 y Euro 5. Para aplicar una restricción harían falta una decisión del Consejo General, un mapa legalmente definido, señalización, un sistema de control y una explicación clara del procedimiento para recurrir una sanción.
Cuántos vehículos podrían verse afectados
Los datos del Registro de Automóviles Rumano correspondientes a 2025, citados por el Ayuntamiento, registran 2.867.404 vehículos en Bucarest e Ilfov. Ciucu afirmó que casi 1,3 millones son antiguos y contaminantes. En ese conjunto hay 461.251 vehículos de entre 22 y 35 años, incluidos en las categorías no Euro, Euro 1, Euro 2 y Euro 3. También hay 835.856 turismos Euro 4 de entre 17 y 21 años.
El número de matriculaciones no equivale al tráfico diario. Un coche matriculado en Ilfov puede no entrar nunca en la capital, mientras que uno matriculado en Bucarest puede utilizarse sobre todo fuera del municipio. Para evaluar el impacto serían necesarios conteos en horas punta, información sobre los recorridos y un estudio separado para cada etapa del calendario.
Lo que ya aparece en los planes urbanos
El Plan de Acción para una Ciudad Verde de Bucarest incluye una zona de bajas emisiones. El documento describe un acceso diferenciado según el combustible y la antigüedad del vehículo. También prevé restricciones más rápidas para los diésel y para los vehículos más antiguos, además de más estaciones de medición, cámaras, señales y comunicación pública.
El plan menciona multas para los vehículos que no cumplan y un posible fondo para la movilidad limpia. Son líneas de planificación, no un reglamento terminado. Aún no se ha definido cómo relacionarán las cámaras una matrícula con la categoría Euro, dónde estarán los puntos de control ni qué excepciones se aplicarán a residentes, servicios de emergencia, personas con discapacidad o vehículos históricos.
El Ayuntamiento también cita la Ley 155/2023 sobre movilidad urbana sostenible, que obliga a ciudades como Bucarest a crear zonas de bajas emisiones. Una página de consulta pública describe una zona en el centro y recuerda el antiguo proyecto ZACA. Antes de sancionar, será necesario fijar el perímetro, los criterios, las excepciones y el método de vigilancia.
El antecedente de la viñeta Oxigen
En 2019, el Consejo General aprobó la viñeta Oxigen y restricciones dentro de la Zona de Acción para la Calidad del Aire. El sistema diferenciaba las categorías: los coches eléctricos, híbridos, Euro 5 y Euro 6 tendrían acceso sin restricciones; los Euro 3 y Euro 4 necesitarían una viñeta; los no Euro, Euro 1 y Euro 2 quedarían excluidos del centro.
En febrero de 2020, la entonces alcaldesa Gabriela Firea anunció que retiraba la viñeta y las restricciones. El precedente muestra que una aprobación formal no basta si no existen controles, información y alternativas de transporte. La propuesta actual no anuncia una tarifa de entrada, pero debe aclarar cuestiones parecidas antes de convertirse en una obligación.
Qué pueden hacer ahora los propietarios
No hay un permiso nuevo que comprar ni un veto inmediato para los coches antiguos. Los propietarios pueden revisar la categoría Euro en la documentación y en los registros del RAR, pero ese dato no decide el acceso hasta que se publique el mapa definitivo y sus excepciones. Un coche sin acceso al centro podría seguir circulando por otras calles de Bucarest o fuera del municipio.
Siguen sin estar definidos el perímetro, los horarios, las multas, las derogaciones, los recursos y el número de vehículos afectados cada año. El Ayuntamiento tampoco ha publicado una reducción cuantificada de los contaminantes para cada fecha. Esos detalles deberían aparecer en los proyectos de decisión y en la documentación de la consulta.
La información confirmada es, por tanto, una propuesta municipal. Bucarest quiere empezar con los coches no Euro en el centro el 1 de noviembre de 2027. La restricción solo será vinculante después de que el Consejo General apruebe las decisiones necesarias y se publiquen las reglas de aplicación.
Fuentes
- Primăria Municipiului București – debate sobre la calidad del aire, 2 de octubre de 2026
- Primăria Municipiului București – Plan de Acción para una Ciudad Verde
- Plan de Acción para una Ciudad Verde de Bucarest
- Proyecto de zona de bajas emisiones en consulta pública
Imagen: Babu, “Bucuresti strada Vasile Milea trafic”, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. La imagen se convirtió localmente a WebP.



