Dacia quiere vender coches más grandes y electrificar su gama sin alejarse de los compradores que la eligen por su relación entre precio y valor. En una entrevista con Automotive News Europe, Katrin Adt, directora ejecutiva de la marca, explica el equilibrio que debe mantener Dacia en un mercado europeo con costes más altos y una competencia china cada vez más visible.

Adt asumió el cargo el 1 de septiembre de 2025, en sustitución de Denis Le Vot. Renault Group destacó su experiencia en la industria del automóvil, incluida su etapa en Mercedes-Benz. Su entrevista llega cuando Dacia ya no depende únicamente de los modelos pequeños como Sandero y Logan. La marca está ampliando su presencia hacia vehículos de mayor tamaño, pero intenta conservar la disciplina de costes que ha definido su negocio.

Striker refuerza la ofensiva en el segmento C

El ejemplo más claro es el nuevo Dacia Striker. El crossover se sitúa por encima de los modelos pequeños tradicionales y complementa al Bigster, el SUV con el que Dacia entró con fuerza en el segmento C. Según la presentación oficial, el precio inicial del Striker se sitúa por debajo de 25.000 euros. Dacia lo describe como una combinación entre la posición de conducción de un SUV, la practicidad de un familiar y la eficiencia de una berlina.

La idea no es convertir a Dacia en una marca premium con precios reducidos. El fabricante mantiene una estrategia de complejidad limitada y de selección cuidadosa de las funciones. El Striker debe ofrecer más espacio, una posición elevada y sistemas de propulsión electrificados, pero sin convertir cada elemento de confort en un paquete caro.

El cambio responde a las necesidades de familias y flotas, que suelen buscar más espacio que el disponible en un utilitario. Al mismo tiempo, el precio de muchos SUV europeos puede quedar fuera del alcance de una parte importante del mercado. El Bigster abrió una puerta para Dacia; el Striker la amplía con una carrocería diferente y un papel complementario. La marca no ha anunciado que vaya a abandonar Sandero, Logan o Jogger: la estrategia consiste en sumar clientes y modelos.

La electrificación debe seguir siendo asequible

El plan de Renault Group para 2030 contempla cuatro vehículos eléctricos en la gama Dacia, frente a uno en la actualidad. También fija el objetivo de que dos tercios de las ventas sean electrificadas al final de la década. En este contexto, “electrificadas” incluye vehículos eléctricos e híbridos; no significa que dos de cada tres ventas vayan a ser exclusivamente eléctricas.

La diferencia es importante para una marca orientada al precio. Una batería eléctrica y la electrónica necesaria pueden elevar el coste de compra. Un híbrido puede reducir el consumo sin obligar al cliente a depender de un punto de carga. Por eso, Dacia combina previsiblemente varias soluciones: sistemas mild-hybrid, híbridos completos y modelos eléctricos compactos, cada uno en el lugar donde pueda ofrecer un equilibrio razonable entre coste y utilidad.

El Spring es la referencia eléctrica de Dacia. Renault Group ha anunciado para 2026 una versión fabricada en Europa, con un precio inicial comunicado de 17.900 euros. El precio final puede variar según el país, el acabado y los incentivos disponibles. El objetivo del modelo no es competir por la batería más grande, sino ofrecer un coche eléctrico sencillo y relativamente fácil de comprar.

La competencia china cambia las comparaciones

En la entrevista, Adt también habla de la presión de los fabricantes chinos. El problema no se limita al precio de catálogo. Varias marcas chinas llegan a Europa con coches eléctricos e híbridos que incorporan pantallas grandes, software avanzado y mucho equipamiento de serie. Esto puede hacer que un modelo europeo parezca caro aunque tenga una estructura de producción y de homologación distinta.

Dacia no puede responder con reducciones ilimitadas. Baterías, proveedores, mano de obra, distribución y requisitos europeos crean un límite práctico. La respuesta de la marca es proteger el valor total: precio de compra controlado, costes de uso razonables, mantenimiento sencillo y tecnologías que aporten una utilidad clara. Renault Group resume esta lógica mediante el diseño orientado al coste y una cadena industrial y de suministro eficiente. No es una garantía de que todos los futuros Dacia mantengan el precio de los actuales.

Por eso, el Striker se juzgará por más que su precio de entrada. El espacio, el consumo, la garantía, el equipamiento y la tecnología se compararán con un número creciente de rivales. El precio inferior a 25.000 euros corresponde al acceso a la gama, no a todas las versiones. Los precios locales y las fechas de entrega deberán confirmarse cuando se abran los pedidos en cada mercado.

Crecer sin perder la identidad

La entrada en el segmento C puede atraer compradores nuevos, pero una gama más grande y compleja también puede elevar los costes. Dacia tendrá que demostrar que Bigster y Striker no la alejan de las personas para las que el precio inicial sigue siendo decisivo. La electrificación añade otro reto: la disponibilidad de baterías, la red de carga y las ayudas nacionales influirán en la accesibilidad real.

El mensaje de Katrin Adt es, por tanto, de equilibrio. Dacia quiere vender coches más grandes y electrificados, pero sigue utilizando el precio y el valor como filtros para sus decisiones. El Striker es la primera señal concreta de esta nueva etapa, no una promesa de que todos los modelos futuros tendrán la misma tecnología, equipamiento o tarifa.

Fuentes