Stellantis lleva la tecnología de Wayve a dos prototipos
Stellantis ha empezado a demostrar un nuevo sistema de conducción automatizada supervisada en prototipos basados en el Fiat 500e y el Maserati Grecale. La solución combina el software Wayve AI Driver con la plataforma STLA AutoDrive y se presenta como una función hands-free de nivel 2++, pensada para circular tanto por autopista como por entornos urbanos. Las demostraciones se realizan en Turín durante Wave by Vento 2026, entre el 7 y el 9 de octubre.
El proyecto todavía está en fase de desarrollo. Stellantis no ha anunciado el modelo de producción que estrenará la función, su precio, el equipamiento concreto ni una fecha de lanzamiento en Europa. El calendario publicado apunta a un primer producto comercial en Norteamérica en 2028. Por eso, la presentación italiana sirve para mostrar el trabajo de validación y no confirma la llegada inmediata del sistema a los clientes europeos.

Imagen oficial de Stellantis Media. Los vehículos de la fotografía son prototipos de desarrollo.
Nivel 2++: asistencia avanzada, no un coche sin conductor
La denominación nivel 2++ describe una asistencia supervisada. En las condiciones compatibles, el sistema puede controlar el volante, la aceleración y la frenada y permitir que el conductor retire las manos del volante. La persona que conduce debe seguir observando la carretera, permanecer sentada y abrochada y estar preparada para recuperar el control cuando el vehículo lo solicite.
La diferencia frente a la autonomía completa es fundamental. Un coche con nivel 2++ no puede convertirse en robotaxi y no autoriza al conductor a dejar de prestar atención. Las normas locales sobre el comportamiento al volante siguen siendo aplicables. La documentación previa de STLA AutoDrive también indica que el conductor debe poder intervenir y respetar las leyes de cada mercado.
Stellantis y Wayve quieren que la función pueda acompañar al conductor durante todo el trayecto, en ciudad y en autopista. Sin embargo, la empresa aún no ha detallado todas las velocidades, tipos de vía, condiciones meteorológicas, requisitos de mapas o reglas de supervisión previstas para el sistema de producción. Una demostración en tráfico real no equivale a una ficha técnica final ni a una homologación.
Qué aporta Wayve AI Driver
Wayve aporta el Wayve AI Driver, un software de inteligencia artificial que interpreta el entorno y calcula decisiones de conducción a partir de datos del mundo real. Stellantis integra esa tecnología en STLA AutoDrive y adapta su funcionamiento a los sensores, los ordenadores, la arquitectura electrónica y los requisitos de seguridad de sus vehículos.
Las compañías anunciaron su asociación estratégica el 21 de mayo de 2026. El objetivo inicial era una conducción automatizada supervisada, hands-free y puerta a puerta en autopistas y calles urbanas. La primera integración comercial se fijó para Norteamérica en 2028. Stellantis presenta STLA AutoDrive como una base común para sus marcas, mientras que Wayve pretende que su software se adapte a diferentes vehículos y geografías.
Antes de los nuevos prototipos, Stellantis mostró la misma orientación tecnológica en un Jeep Grand Cherokee de desarrollo durante su Investor Day de mayo. El Fiat 500e y el Maserati Grecale amplían la prueba a vehículos con tamaños, posiciones de conducción, dinámicas y arquitecturas distintas.
Una berlina urbana y un SUV para comprobar la adaptación
El Fiat 500e es un modelo eléctrico compacto orientado sobre todo a la ciudad. El Maserati Grecale es un SUV de mayor tamaño, con otra posición de conducción y otras características dinámicas. Utilizar ambos permite estudiar si una base de software puede integrarse en varias marcas sin desarrollar una inteligencia de conducción completamente distinta para cada modelo.
La demostración no confirma que los dos modelos de producción vayan a ofrecer la función. Stellantis no ha publicado cifras independientes sobre intervenciones del conductor, funcionamiento bajo la lluvia, respuesta ante emergencias o control de la atención. Tampoco ha confirmado que los sensores y ordenadores de los prototipos coincidan con los componentes de una futura versión comercial.
La adaptación del software es solo una parte del proceso. Antes de vender el sistema hacen falta validación, ciberseguridad, análisis de seguridad funcional, homologación y una estrategia clara para devolver el control al conductor. Un recorrido de demostración muestra una capacidad técnica, pero no prueba que todos esos requisitos estén completados.
Norteamérica en 2028 y sin fecha confirmada para Europa
Stellantis y Wayve mantienen 2028 como objetivo para el primer lanzamiento comercial en Norteamérica. Todavía no se conocen el modelo, el acabado, el precio, una posible suscripción ni el mercado exacto de estreno. Tampoco existe una fecha confirmada para Europa. El evento de Turín ofrece una oportunidad para observar la tecnología, pero no constituye un anuncio de ventas europeo.
Para los clientes, el resultado dependerá de la frecuencia con que puedan utilizar el sistema, de la claridad de sus límites y de la transición entre la asistencia y el control humano. La legislación, las obras, las marcas temporales y la vigilancia de la atención serán tan relevantes como el algoritmo. Hasta que Stellantis publique las especificaciones de producción y aparezcan pruebas independientes, los dos vehículos deben considerarse prototipos de validación para una futura asistencia avanzada.



