Un Ferrari F50 de 1997 ha alcanzado aproximadamente 16,74 millones de euros, incluida la comisión del comprador, en la subasta de Broad Arrow celebrada en Las Vegas. La casa anuncia un nuevo récord mundial de subasta para el modelo. El coche, presentado como lote 139, tenía un recorrido equivalente a unos 171 km y fue adquirido por un participante que se encontraba en la sala.
La sesión tuvo lugar el 31 de octubre de 2026 en Wynn Las Vegas, en colaboración con Concours at Wynn. Broad Arrow publicó el balance oficial el 2 de noviembre: unos 83,06 millones de euros en ventas. Según el organizador, es el mayor total obtenido por una subasta de automóviles de colección en Las Vegas. Ese récord del evento y el del F50 corresponden a comparaciones diferentes.
Qué incluye la cifra del F50
La casa destacó el escaso recorrido del vehículo y los accesorios originales de fábrica que lo acompañaban. Esos datos describen el ejemplar que llegó a la puja. El comunicado no calcula qué parte del precio puede atribuirse al kilometraje o a los accesorios, por lo que no permite convertir cada característica en una prima económica independiente.
El importe publicado incorpora la comisión del comprador y no equivale únicamente a la última oferta aceptada por el subastador. Esta distinción debe mantenerse al compararlo con otros resultados. También es un récord de ventas en subasta: no acredita acuerdos privados cuyos precios no se conocen ni establece automáticamente la valoración de todos los F50 conservados.
Las cantidades en euros de este artículo son conversiones orientativas con el cambio de referencia del Banco Central Europeo del 30 de octubre de 2026, último día laborable anterior a la venta. Se han redondeado para facilitar la lectura. No son facturas liquidadas en euros ni incluyen por definición todos los costes que supondría llevar este automóvil a España.
La mecánica que documenta Ferrari
La ficha histórica de Ferrari sitúa al F50 en una configuración con V12 atmosférico y monocasco de fibra de carbono. El fabricante relaciona el uso de materiales compuestos con la tecnología de Fórmula 1. Son especificaciones y explicaciones del modelo, no resultados de una inspección posterior de la unidad que cambió de manos en Nevada.
El propulsor está instalado longitudinalmente en la parte trasera y tiene 4.698,5 cm³. Ferrari declara una potencia máxima de 382 kW, equivalente a 520 CV, a 8.500 rpm. El par máximo es de 471 Nm a 6.500 rpm. La documentación enumera cinco válvulas por cilindro, lubricación por cárter seco e inyección Bosch Motronic M2.7.
La propia marca contrapone este V12 sin sobrealimentación a los V8 turbo de sus anteriores superdeportivos. La transmisión ofrece seis marchas hacia delante y marcha atrás. Ese planteamiento técnico permite entender qué automóvil se está vendiendo, aunque no permite deducir qué componente concreto llevó al comprador a formular su última oferta en la sala de Wynn.
Las suspensiones independientes emplean un sistema push-rod en ambos ejes. La dirección es de cremallera, y Ferrari señala que el modelo carece de dirección asistida, servofreno y ABS. La velocidad máxima oficial es de 325 km/h. Se trata de una prestación declarada por el constructor, no de una medición realizada durante esta subasta o confirmada recientemente para este lote.
Pininfarina diseñó una carrocería con entradas y salidas de aire redondeadas y un alerón posterior de gran tamaño. Ferrari vincula esas formas a las necesidades aerodinámicas del proyecto. Entre los elementos que conservan referencias visuales a otros modelos cita la línea lateral negra y los pilotos traseros circulares dobles, dentro de una estructura de materiales compuestos.
Un Daytona SP3 quedó a poca distancia
El segundo resultado fue el de un Ferrari Daytona SP3 de 2025, con aproximadamente 16,60 millones de euros. La diferencia respecto al F50, calculada antes del redondeo, ronda los 148.000 euros. Broad Arrow limita expresamente el récord del SP3 a los ejemplares vendidos fuera de subastas benéficas; eliminar esa condición daría una lectura demasiado amplia del resultado.
El coche procedía de su primer propietario y marcaba unos 130 km cuando se preparó el catálogo. Según la casa, es uno de los 600 ejemplares producidos y combina pintura Tailor Made Verde Francesca con Nero Alcantara y Mustard Aunde Jeans en el interior. Las pujas llegaron tanto desde la sala como por teléfono, sin que el balance identifique al comprador.
Un LaFerrari de 2014 completó los tres primeros puestos, con alrededor de 7,88 millones de euros y otro récord de modelo anunciado por Broad Arrow. En conjunto, F50, SP3 y LaFerrari aportaron aproximadamente el 49,6% de las ventas de la sesión. El porcentaje procede de sumar los resultados finales publicados y compararlos con el total, no de un índice del mercado Ferrari.
El balance deja 20 lotes sin vender
Broad Arrow informa de 64 lotes vendidos entre los 84 ofrecidos. La tasa de adjudicación, redondeada, fue del 76%; la resta deja 20 lotes sin comprador. Por ello, el récord de recaudación de Las Vegas no debe confundirse con una venta completa del catálogo. Unos pocos resultados elevados pueden tener mucho peso en el importe conjunto.
La casa también anuncia diez récords de modelo y un crecimiento del 63% de los licitadores registrados frente a 2025. El 35% participaba por primera vez con Broad Arrow. Esas cifras describen la asistencia comercial a su evento y no una muestra de todos los compradores de clásicos. Tampoco fijan el precio de otro F50 con un historial, estado y documentación distintos.
Imagen ilustrativa de otro Ferrari F50, no del coche subastado en Las Vegas. Foto: Charles / Wikimedia Commons, CC0 1.0. WebP.



