La fotografía es ilustrativa y muestra otro Triumph Stag. Fuente: Chris Keating/Wikimedia Commons, licencia CC BY 2.0.

James May vende el Triumph Stag del final de The Grand Tour

James May ha puesto a la venta el Triumph Stag MkII que condujo en “One for the Road”, el especial que cerró la etapa de The Grand Tour junto a Jeremy Clarkson y Richard Hammond. El coche aparece en una subasta online de Collecting Cars sin precio de reserva. Al terminar, la oferta más alta determinará el resultado, sin un importe mínimo fijado por el vendedor.

Un MkII matriculado en 1974

La ficha indica que el automóvil fue matriculado por primera vez en octubre de 1974. Es un Stag MkII con un V8 atmosférico de 3,0 litros, una caja manual de cuatro velocidades y tracción trasera. La carrocería está acabada en Magenta y el habitáculo combina tapicería negra, detalles de madera e instrumentos Smiths. El cuentakilómetros marca 83.368 millas, unos 134.000 km, aunque la cifra no está garantizada.

May eligió el Triumph para el viaje por Zimbabue y Botsuana mostrado en “One for the Road”. El material de la subasta señala que era un modelo que no había conducido antes de comprarlo. Clarkson llevó un Lancia Montecarlo Spider y Hammond un Ford Capri 3.0 GXL. El Stag completó el recorrido sin una avería de motor ni un sobrecalentamiento que interrumpiera el viaje. Ese resultado pertenece a este ejemplar y a aquella producción; no es una prueba actual de la fiabilidad de todos los Stag.

La relación con los otros presentadores continuó después del rodaje. May había sido propietario del coche durante casi tres años cuando se publicó el anuncio. Tras volver al Reino Unido, el taller The Smallest Cog, relacionado con el programa Richard Hammond's Workshop, habría repintado el coche. La propia ficha explica que los documentos de algunos trabajos de restauración anteriores se perdieron durante la producción televisiva.

Equipamiento y estado declarado

El Triumph equipa llantas de aleación de 14 pulgadas y cinco radios con neumáticos Hankook Optimo. Incluye un volante de tres radios, una barra antivuelco, bolsillos elásticos en las puertas, un reloj analógico Kienzle, instrumentos Smiths y calefacción. También tiene un sistema de sonido retro Classic Car Stereo con conexión Bluetooth. El lote incorpora pintura de retoque del mismo lote usado por The Smallest Cog y una sola llave de contacto.

La descripción no lo presenta como una restauración de concurso. El vendedor menciona que algunos paneles podrían estar mejor alineados, que el interior conserva pátina de uso y que ciertas molduras pueden necesitar sustitución. Hay pequeñas zonas de picaduras en el cromado y algunas bombillas de la iluminación del cuadro deben cambiarse. La historia televisiva suma interés, pero no elimina las necesidades de mantenimiento de un automóvil de casi cincuenta años.

El último servicio registrado se realizó en julio de 2025, con 83.100 millas indicadas. El vendedor afirma que una restauración anterior incluyó el motor, la caja de cambios y la suspensión. Collecting Cars también menciona una comprobación HPI sin marcas de daños o robo y sin financiación pendiente. Esa comprobación aporta información, pero no sustituye una inspección independiente antes de pujar.

El modelo original

El British Motor Museum sitúa la producción del Triumph Stag entre 1970 y 1977. El museo describe un diseño de Giovanni Michelotti, un motor V8 de 2.997 cmc, carrocería descapotable y techo rígido disponible. Su configuración 2+2 lo convirtió en un gran turismo abierto pensado para viajar con cuatro ocupantes, no en un deportivo ligero de dos plazas.

El Stag Owners Club explica que el proyecto comenzó como un prototipo basado en el Triumph 2000. Durante el desarrollo, Triumph adoptó un V8 propio de tres litros y convirtió el nombre interno “Stag” en la denominación comercial. El automóvil contaba con suspensión independiente y una estructura de protección alrededor del habitáculo, dos rasgos que lo diferenciaban de otros descapotables británicos de la época.

El modelo también arrastra una reputación técnica concreta. El British Motor Museum cita los problemas de refrigeración entre las razones de su fama de poco fiable. La documentación del club detalla la evolución del V8 dentro del programa modular de Triumph. Un ejemplar bien mantenido puede seguir siendo utilizable, pero conviene revisar el sistema de refrigeración, el motor y la documentación de las reparaciones antes de comprarlo.

Lo que queda fuera del precio final

No es posible adelantar la cifra de adjudicación. La aparición en The Grand Tour puede atraer a coleccionistas, pero este coche no se convierte automáticamente en una referencia para todos los Triumph Stag. El kilometraje no está garantizado, parte del historial no está disponible y la plataforma pide a los compradores que comprueben por su cuenta la descripción y el estado.

Un comprador internacional también tendrá que contemplar el transporte desde el Reino Unido, la importación, la matriculación, el seguro y el mantenimiento de un V8 clásico. El volante a la derecha puede ser relevante para el uso cotidiano. Ninguno de esos costes está incluido necesariamente en la puja ganadora.

El Stag de James May tiene una historia muy concreta: un MkII de 1974, un V8 manual, un viaje por Zimbabue y Botsuana, trabajo del taller de Hammond y una aparición en el cierre del trío. La subasta mostrará cuánto valoran los compradores esa combinación. No es una edición especial oficial de Triumph ni demuestra que todos los Stag tengan el mismo pasado.

Fuentes