Foto: Stephen Craven / Geograph Britain and Ireland, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.

Los coches electrificados muestran resultados muy distintos en el MOT británico

Los coches electrificados no obtienen resultados iguales cuando pasan la inspección técnica británica. Un análisis atribuido a Tempcover y basado en más de 2,3 millones de pruebas MOT encontró una diferencia de aproximadamente 25 puntos porcentuales entre los modelos con mejores y peores resultados. La cifra puede ayudar a quien busca un coche usado, pero no demuestra que todos los eléctricos sean más fiables que todos los gasolina.

El MOT comprueba la aptitud para circular. Examina neumáticos, frenos, dirección, suspensión, luces, cinturones, carrocería y, cuando corresponde, los sistemas relacionados con las emisiones. No es una revisión completa de la batería de tracción, el cargador, el sistema multimedia, el climatizador o el coste de una reparación futura. La tasa de aprobados describe un resultado de inspección, no toda la experiencia de propiedad.

Qué vehículos incluye el análisis

La investigación agrupa vehículos electrificados en sentido amplio: coches totalmente eléctricos y modelos híbridos. La diferencia es importante porque uno de los ejemplos con mejor resultado, el Honda Jazz Crosstar, es un híbrido y no un eléctrico de batería. Su cifra no puede presentarse como una media de todos los vehículos eléctricos puros.

También influyen la edad, el kilometraje y el número de pruebas disponibles para cada modelo. Un eléctrico nuevo puede llegar a su primer MOT con menos desgaste que un coche de gasolina perteneciente a un parque completo y más antiguo. En cambio, un modelo eléctrico con más años puede estar representado por vehículos usados intensamente durante mucho tiempo.

La Driver and Vehicle Standards Agency publica los datos oficiales del MOT en Gran Bretaña. Sus tablas incluyen resultados y categorías de defectos, pero no definen la tasa de aprobados como una puntuación total de fiabilidad. La inspección solo cubre los elementos establecidos por el procedimiento y la condición del vehículo en ese momento.

El Honda Jazz Crosstar encabeza los datos citados

El análisis de Tempcover asignó al Honda Jazz Crosstar una tasa de aprobación del 97,2%. Su sistema es híbrido y combina un motor de gasolina con componentes eléctricos. El dato demuestra que la electrificación, por sí sola, no determina el resultado: el diseño, el mantenimiento, la edad y el uso diario también son decisivos.

Las informaciones sobre el estudio sitúan además a Jaguar y Porsche por encima del 93% en sus gamas electrificadas. Tesla aparece con una media del 86,5%, mientras que Renault figura con un 83,3%. Son datos del grupo analizado, no calificaciones oficiales de la DVSA ni una garantía para cada vehículo de esas marcas.

Las medias de fabricante pueden ocultar diferencias importantes entre modelos. También pueden estar condicionadas por la edad del parque, el uso particular o profesional, la cantidad de unidades y el mantenimiento realizado en talleres oficiales. Sin conocer la distribución de edad y kilometraje, una media no permite ordenar todos los coches del mercado.

El Renault Zoe aparece en el extremo inferior

El Renault Zoe fue citado con una tasa de aprobación del 71,4%. Fue uno de los primeros eléctricos de volumen en el Reino Unido, por lo que una parte de los vehículos que llegan al MOT ya acumula varios años de uso. Con la edad aumentan las posibilidades de encontrar desgaste en neumáticos, suspensión, frenos, luces o elementos de la carrocería, independientemente del sistema de propulsión.

La cifra no identifica una avería única presente en todos los Zoe y tampoco mide por sí sola la salud de la batería. Para comprar un usado importan más el historial de mantenimiento, el kilometraje, los accidentes, los trabajos realizados y una prueba independiente del sistema de alta tensión que una media general del modelo.

Qué revisa el MOT de un eléctrico

Un coche eléctrico no tiene escape y no realiza la misma prueba de emisiones que un gasolina o diésel. Comparte, sin embargo, buena parte de los elementos de seguridad con los vehículos convencionales. Neumáticos, frenos, suspensión, dirección, luces, parabrisas, cinturones, estructura y testigos pueden determinar el resultado.

La batería puede hacer que un eléctrico pese más que un coche de combustión comparable. El motor eléctrico también entrega el par de forma inmediata. Eso no significa que todos los eléctricos desgasten rápidamente los neumáticos, porque también cuentan el compuesto, la geometría y la conducción, pero hace especialmente importantes la presión, la profundidad del dibujo, la alineación y los flancos.

La frenada regenerativa reduce el uso de discos y pastillas. En algunas condiciones, el freno de fricción utilizado con poca frecuencia puede sufrir corrosión. Brazos de suspensión, silentblocks, rótulas y rodamientos siguen siendo piezas mecánicas. La ausencia de un motor térmico no elimina esos puntos de desgaste.

El MOT no mide toda la fiabilidad

Un coche puede aprobar el MOT y tener un problema caro en el cargador, la bomba de calor, la unidad de propulsión, el sistema multimedia o la batería. Un gasolina también puede aprobar y necesitar después una reparación de embrague, turbo, cadena de distribución o caja de cambios.

Por eso el resultado debe leerse dentro de sus límites. La ausencia del escape elimina algunas causas de fallo, mientras que el peso y el desgaste de neumáticos o suspensión pueden influir en sentido contrario. La tasa final combina todos esos factores con la edad y el mantenimiento de los coches presentados a la inspección.

Qué utilidad tiene fuera del Reino Unido

Los datos se refieren directamente a Gran Bretaña. No pueden trasladarse automáticamente a España, Italia, Rumanía, Francia o Alemania, donde cambian las revisiones, las carreteras, el clima, la antigüedad del parque y los hábitos de uso. Sí ofrecen una lista práctica de elementos para revisar en un eléctrico de segunda mano.

Antes de comprar conviene inspeccionar neumáticos, suspensión, frenos, luces, corrosión y carrocería, además de pedir el historial de servicio. En un eléctrico también es recomendable medir la salud de la batería y comprobar el sistema de alta tensión. En un híbrido deben revisarse tanto el motor térmico como la parte eléctrica. Una media nacional no sustituye una inspección del ejemplar concreto.

La conclusión más prudente

Los datos de Tempcover muestran una gran distancia entre modelos electrificados: 97,2% para el Honda Jazz Crosstar y 71,4% para el Renault Zoe en la comparación citada. No demuestran que los eléctricos sean siempre más fiables que los gasolina ni convierten automáticamente al modelo con peor resultado en una mala compra.

La conclusión útil es más limitada: el modelo, la edad, el kilometraje y el mantenimiento influyen mucho en el resultado MOT. Estos datos sirven para evaluar los componentes que se inspeccionan, pero una compra responsable necesita también historial de servicio, revisión independiente y una comprobación de la batería.

Fuentes