Land Rover ha presentado el Range Rover Sport Electric, la versión eléctrica de su SUV de lujo más dinámico. El modelo utiliza dos motores, alcanza 543 CV y 850 Nm y equipa una batería de 118,5 kWh. La autonomía máxima anunciada es de 609 kilómetros en el ciclo WLTP. La producción se realizará en Solihull, Reino Unido, junto a las versiones de combustión y enchufables.
La misma identidad visual
La electrificación no ha convertido al Sport en un modelo visualmente separado. Conserva la postura elevada, los volúmenes musculosos y la imagen reconocible del Range Rover Sport. La parrilla cerrada, los cambios en el flujo de aire y la desaparición de los tubos de escape son las diferencias más claras.
La estrategia tiene sentido para Range Rover. El cliente puede escoger una motorización distinta sin abandonar el diseño y el ambiente de lujo de la familia. El Sport Electric debe ser silencioso y cómodo en ciudad, estable en carretera y capaz de afrontar caminos complicados cuando sea necesario.
Dos motores y tracción total
Cada eje cuenta con un motor eléctrico. De este modo, el vehículo dispone de tracción total sin un eje de transmisión convencional entre la parte delantera y la trasera. La potencia conjunta es de 543 CV y el par máximo alcanza 850 Nm, la cifra más alta anunciada para un Range Rover.
La aceleración de 0 a 96 km/h tarda 4,3 segundos. Es un registro rápido para un SUV grande, aunque el beneficio principal de un motor eléctrico está en la respuesta instantánea. La salida desde un cruce, la incorporación a una vía rápida o una subida con pasajeros resultan más sencillas cuando el par está disponible desde el primer momento.
Land Rover afirma que el par aparece un 50% más rápido que en el Range Rover Electric de mayor tamaño. El resultado no depende solo de los motores, sino también del software, los neumáticos y el modo de conducción. La cifra es una afirmación del fabricante y no sustituye a una prueba independiente.
Batería de 118,5 kWh y 800 voltios
La batería de 118,5 kWh está instalada bajo el piso. La arquitectura de 800 voltios permite cargar con alta potencia en corriente continua. En una estación adecuada, diez minutos pueden añadir alrededor de 220 km de autonomía WLTP. Una carga del 10 al 80% requiere aproximadamente 22 minutos.
Los 609 km son un resultado del ciclo WLTP, no una distancia garantizada en todos los trayectos. El frío, la velocidad de autopista, la calefacción, el equipaje, las llantas y los neumáticos afectan al consumo. Aun así, es una cifra importante para un SUV de tracción total, con gran carrocería y una batería pesada.
La potencia de carga será tan importante como el alcance. Una parada corta puede ser suficiente para continuar un viaje, pero solo si el cargador ofrece la capacidad necesaria y la batería está a la temperatura adecuada. Para los compradores españoles, la utilidad dependerá también de la red de estaciones rápidas disponible en sus rutas habituales.
Capacidad todoterreno
La marca no ha abandonado el uso fuera del asfalto. El prototipo fue probado en las canteras de mármol de Carrara, con pendientes de hasta 45 grados, mármol pulido y capas profundas de polvo. La profundidad de vadeo anunciada llega a 900 milímetros y el coche puede subir pendientes de 45 grados.
La carrocería es un 61% más rígida que la de la versión híbrida enchufable y el centro de gravedad está 73 mm más bajo. Una batería colocada en la parte inferior favorece la estabilidad, pero también aumenta la masa y exige protección para el paquete, los motores y la refrigeración. Son cifras oficiales que todavía deben contrastarse en pruebas reales sobre diferentes terrenos.
Un sonido propio y un interior familiar
El Sport Electric incorpora un sonido creado especialmente para el modelo. Está relacionado con los modos de conducción y ofrece al conductor una referencia acústica al acelerar. Es una solución habitual en los SUV eléctricos de altas prestaciones, aunque su aceptación dependerá de cada usuario.
El interior mantiene la orientación de lujo: posición de conducción elevada, materiales cuidados y prioridad para el confort. Los sistemas digitales deberán mostrar el nivel de carga, el consumo y la autonomía. La lista de equipamiento puede variar entre países, por lo que no conviene asumir que todos los elementos vistos en las imágenes oficiales serán de serie en España.
Producción y datos pendientes
La fabricación en Solihull, en las mismas líneas que las demás versiones, integra el eléctrico en la gama normal del Range Rover Sport. Land Rover todavía no ha comunicado en el material de lanzamiento el precio para España, el peso definitivo, el consumo WLTP completo ni el equipamiento de cada acabado. Los plazos de entrega también pueden variar según el mercado.
El Range Rover Sport Electric es una evolución técnica dentro de una forma conocida. Sus 850 Nm, la autonomía WLTP y la recarga rápida pueden hacerlo útil para viajes, mientras que la capacidad de vadeo conserva la promesa aventurera de la marca. El precio, la infraestructura y el comportamiento en invierno determinarán si la fórmula funciona en la vida diaria.



