Imagen: Stellantis Media / Leapmotor. Imagen oficial del comunicado sobre el Salón de París y la producción del B10 en Zaragoza.
Stellantis quiere llenar sus fábricas europeas con modelos propios y coches de socios chinos
Stellantis intenta responder a la presión sobre su red industrial europea combinando nuevos productos de sus propias marcas con vehículos fabricados para socios chinos. Automotive News informó desde el Salón de París de que el CEO Antonio Filosa afirmó que Stellantis utilizará las fábricas europeas infrautilizadas en lugar de cerrarlas, con ayuda de socios chinos y una nueva cartera de modelos del grupo.
El ejemplo más concreto es la producción europea del SUV eléctrico Leapmotor B10. Stellantis y Leapmotor confirmaron el 12 de octubre que la producción comenzó oficialmente en Zaragoza, España, la primera planta europea de fabricación de Leapmotor. El proyecto demuestra cómo una infraestructura industrial europea puede localizar un modelo chino, pero también por qué hay que separar la producción ya iniciada de los planes que todavía se están evaluando.
Zaragoza pasa del plan a la producción
La fábrica de Figueruelas, cerca de Zaragoza, pertenece a Stellantis y tiene una larga historia ligada a Opel. En el anuncio del 8 de mayo, Stellantis y Leapmotor explicaron que estaban evaluando una nueva línea para un SUV eléctrico Opel del segmento C y que la producción del B10 podía comenzar allí en 2026. El mismo comunicado indicaba que la planta ya fabrica el Peugeot 208 y el Lancia Ypsilon.
El comunicado publicado en París en octubre confirma un nivel de certeza mayor para el B10: la producción ha comenzado. Leapmotor describe Zaragoza como su primera instalación europea y afirma que los vehículos se fabrican para clientes europeos. La producción local puede reducir la distancia entre la fábrica y el mercado, pero las empresas no han publicado un volumen anual ni una distribución por países.
El SUV de Opel se encuentra en una fase anterior. En mayo se hablaba de estudiar una línea adicional, con un posible inicio en 2028. No se han comunicado el nombre comercial, la capacidad anual ni la fecha de llegada a los concesionarios. Presentar este programa como una producción ya confirmada iría más allá de la evidencia disponible.
Por qué importa la alianza con Leapmotor
Stellantis compró aproximadamente el 21% de Leapmotor en octubre de 2023. Las dos compañías también crearon Leapmotor International, una empresa conjunta propiedad de Stellantis en un 51% y de Leapmotor en un 49%, con derechos para vender y fabricar productos Leapmotor fuera de China continental.
El acuerdo combina activos diferentes. Leapmotor aporta productos eléctricos y tecnología, mientras Stellantis aporta distribución, servicio, conocimiento de los mercados europeos y capacidad industrial. En mayo, las empresas afirmaban que Leapmotor International había superado los 850 puntos de venta y servicio en la región y había enviado más de 40.000 vehículos a Europa durante 2025. Son cifras comunicadas por la compañía, no una cuota de mercado independiente.
Para Stellantis, fabricar un modelo Leapmotor en una planta europea puede mejorar el uso de la capacidad disponible mientras sus marcas preparan nuevos productos. Para Leapmotor, fabricar en España acerca la producción a los clientes europeos. Sin embargo, los comunicados no ofrecen un desglose completo del contenido local del B10: el ensamblaje en España no demuestra que toda la cadena de suministro sea europea.
Madrid y la cuestión del Made in Europe
La planta de Villaverde, en Madrid, también aparece en la posible ampliación de la cooperación. Stellantis y Leapmotor han dicho que pretenden asignar al sitio futuros productos Leapmotor para los mercados europeo y mundial, con varios modelos fabricados de acuerdo con los requisitos Made in Europe. El calendario potencial comenzaría en la primera mitad de 2028, mientras se estudia una posible transferencia de la propiedad a la filial española de Leapmotor International.
Las palabras del comunicado son importantes. “Pretenden”, “posible” y “en estudio” no significan que la transferencia o el programa de producción estén terminados. Las compañías también explican que las iniciativas dependen de acuerdos definitivos y de las autorizaciones habituales. Para trabajadores, proveedores y autoridades locales, la diferencia entre una intención anunciada y una decisión industrial final es considerable.
Mulhouse y los futuros Peugeot
Stellantis no depende únicamente de socios chinos para utilizar su capacidad europea. En Francia, el grupo anunció una inversión superior a 1.000 millones de euros en Mulhouse para tres nuevos modelos Peugeot del segmento C, eléctricos e híbridos, basados en la plataforma STLA One. La producción está prevista a partir de 2029.
Stellantis afirma que la planta emplea a unas 4.500 personas y que el proyecto mejorará su utilización y ofrecerá visibilidad a largo plazo. El segmento C representa aproximadamente el 30% de las ventas de automóviles en Europa, según el comunicado. El dato explica la importancia de los compactos y los SUV medianos para la planificación industrial, pero no garantiza el volumen comercial de ningún futuro Peugeot.
En Italia, Stellantis anunció un proyecto separado para un coche eléctrico pequeño y asequible, denominado por ahora E-Car, en Pomigliano d’Arco. La producción está prevista para 2028. La empresa aún no ha publicado un nombre comercial definitivo, precio ni ficha técnica completa. Es una dirección estratégica, no un lanzamiento finalizado.
Las fábricas también pueden cambiar de función
Poissy, en Francia, muestra otra solución. Stellantis anunció la transformación de la planta histórica alrededor de cuatro nuevas actividades industriales, incluida la preparación y conversión de vehículos, la impresión 3D para series pequeñas y la economía circular. La compañía prevé invertir más de 100 millones de euros y pretende mantener 1.000 puestos de producción en 2030.
Este caso demuestra que utilizar la capacidad no siempre significa fabricar más coches en la misma línea. Algunas plantas recibirán nuevos modelos, otras combinarán varios productos y otras podrán orientarse hacia componentes, reacondicionamiento o servicios industriales. Para las comunidades locales, el empleo, las capacidades y el calendario de la inversión pueden ser más importantes que la marca ensamblada en un momento determinado.
Qué significa para los compradores europeos
La producción del B10 en Zaragoza puede reducir la dependencia de Leapmotor del transporte de vehículos terminados desde China. Stellantis y Leapmotor no han anunciado cuándo llegarán los coches fabricados en España a los concesionarios de España o Rumanía, ni si todas las versiones europeas se producirán en Zaragoza.
El comprador debe separar el origen de la planta de la evaluación completa del coche. La garantía de la batería, el soporte de software, los recambios, el servicio, la recarga y el precio local siguen siendo esenciales. Un vehículo ensamblado en Europa puede utilizar componentes y tecnología de varias regiones.
Stellantis intenta unir tres objetivos: mantener actividad industrial europea, aprovechar los productos y la estructura de costes de socios chinos y seguir lanzando sus propios modelos eléctricos e híbridos. Zaragoza, Madrid, Mulhouse, Pomigliano y Poissy representan soluciones distintas. Un proyecto ya está en producción, otros tienen inversiones anunciadas y algunos siguen en evaluación.
Fuentes
- Stellantis Media — Leapmotor en el Salón de París y producción del B10 en Zaragoza, 12 de octubre de 2026
- Stellantis Media — ampliación de la alianza Stellantis–Leapmotor, 8 de mayo de 2026
- Stellantis Media — inversión de más de 1.000 millones de euros en Mulhouse, 2 de junio de 2026
- Stellantis Media — proyecto E-Car en Pomigliano d’Arco, 19 de mayo de 2026
- Stellantis Media — transformación de la planta de Poissy, 16 de abril de 2026



