Foto: Tesla. Imagen oficial del prototipo; las especificaciones de producción aún no están cerradas.

Tesla ha reabierto las reservas del Roadster de segunda generación antes de la presentación anunciada para el 1 de octubre de 2026. La empresa solicita un depósito total de 50.000 dólares: 5.000 dólares mediante tarjeta y otros 45.000 dólares por transferencia bancaria en un plazo de diez días. La cifra es el importe de una reserva, no una confirmación de que ya existan 50.000 coches vendidos.

La decisión llega antes de que Tesla muestre la versión definitiva para producción y antes de que publique un precio final. Tampoco hay una fecha contractual de entrega. El acuerdo de reserva habla de una prioridad aproximada para configurar y pedir el vehículo, pero no convierte el pago en una compra.

Qué incluye realmente la reserva

Las condiciones oficiales de Tesla indican que la reserva es efectiva cuando se presenta y la empresa recibe el pago correspondiente. La segunda parte debe llegar dentro de diez días. Si aparece un precio estimado, el documento aclara que solo es una referencia, porque Tesla todavía está trabajando en las opciones, funciones y componentes del automóvil.

El cliente no adquiere un coche identificado ni firma aún el contrato de compraventa. Cuando la producción esté más cerca, Tesla debería invitarle a configurar el Roadster y a firmar un acuerdo de pedido. Antes de la entrega habrá un contrato final con la configuración, el precio, los impuestos, el transporte y otros cargos. El depósito podrá descontarse del precio si el comprador continúa.

El acuerdo también permite cancelar la reserva antes del contrato final y contempla el reembolso completo del pago. Sin embargo, Tesla no garantiza cuándo se entregará el coche, ya que el Roadster continúa en desarrollo. Por tanto, la reserva no congela las especificaciones ni asegura un año de matriculación.

Para un comprador europeo, los 50.000 dólares tampoco son un precio español. El cambio de divisa puede variar y las condiciones comerciales pueden depender del país. Tesla todavía no ha confirmado un precio europeo en euros para esta nueva versión.

Casi nueve años de espera

Tesla presentó el Roadster de segunda generación en noviembre de 2017, durante el mismo evento en el que mostró el camión Semi. La compañía anunció entonces cifras muy ambiciosas y empezó a aceptar depósitos. La producción estaba prevista inicialmente para 2020, pero ese plazo pasó sin que se entregara un solo ejemplar de la segunda generación.

La campaña actual mide por eso tanto el interés como la confianza. Tesla vuelve a pedir dinero antes de que los clientes hayan visto el coche de producción. Un prototipo puede confirmar una dirección de diseño o una demostración técnica, pero no prueba que las baterías, los motores, los proveedores, la homologación y la capacidad industrial estén preparados.

Los últimos informes sitúan el evento del 1 de octubre cerca de Waco, Texas. La página oficial utiliza el mensaje “Go for launch” y una cuenta atrás. Es una fecha para presentar el producto, no para iniciar automáticamente la fabricación, homologarlo en Europa o garantizar entregas.

Cifras oficiales, no resultados de prueba

La página de Tesla indica unos 2,1 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, una velocidad máxima superior a 400 km/h y hasta 1.000 km de autonomía. También describe cuatro plazas y un techo de cristal desmontable. Son objetivos publicados por el fabricante, no mediciones independientes de una unidad definitiva.

El coche de producción puede ser más pesado por la batería, la estructura de seguridad, la refrigeración y los equipos necesarios para homologarlo. La autonomía también depende del ciclo de ensayo, la temperatura, la velocidad, los neumáticos y la configuración. La cifra anunciada no equivale automáticamente a la distancia que podrá recorrer en autopista.

Elon Musk ha asociado además el Roadster con un posible paquete SpaceX basado en propulsores de gas frío. Tesla no ha publicado una especificación final que confirme esta solución para un coche de carretera. El sistema tendría que resolver cuestiones de presión, ruido, mantenimiento, espacio y certificación. Una demostración especial no significa que todos los clientes puedan comprarla.

Lo que debería aclararse el 1 de octubre

Tesla debería confirmar el diseño final, la batería, los motores, el peso, la recarga, la autonomía homologada y el precio. También necesita presentar un calendario de producción creíble. Los clientes que reservaron en 2017 querrán saber si mantienen su posición y cómo se relacionan sus contratos con la nueva campaña.

En la Unión Europea aún serían necesarios requisitos técnicos y comerciales propios. Un coche mostrado en Estados Unidos no se puede vender automáticamente en España, Francia o Alemania. Tesla tampoco ha anunciado una ventana europea de pedidos o entregas.

El reembolso previsto en el acuerdo reduce el riesgo contractual, pero 50.000 dólares siguen siendo una cantidad importante para un vehículo cuya forma final no se ha mostrado. La prueba será posterior al evento: una especificación definitiva, un calendario ejecutable y coches construidos y entregados. Hasta entonces, la reserva ofrece prioridad aproximada, no certeza.

Fuentes

Tesla – página oficial del Roadster

Tesla – acuerdo oficial de reserva