La Peugeot 408 es un poco como una pizza mitad y mitad: en cada lado un sabor distinto cuando no decides. Por algunos ángulos parece una berlina grande y sólida; por la parte trasera hay más que un guiño de SUV. Es un poco de todo.

Eso complica clasificarla. Es más amplia que la berlina Honda Civic a precio similar, aunque difícilmente compartan lista corta. La Skoda Octavia es algo más práctica, pero la comparación sigue siendo vaga. Coupé-SUV como Renault Arkana y Cupra Formentor encajan mejor; la Citroën C5 X, con mucho hardware compartido, tiene una silueta parecida.

El diseño divide opiniones. Detalles como el alerón integrado y los intermitentes 3D llaman la atención; el parachoques inferior masivo convence menos. Las versiones base llevan llantas de 17 pulgadas que quedarían pequeñas en los pasos de rueda; las de 19 pulgadas de nuestra prueba funcionan bien; 20 pulgadas es el límite razonable.

Delante, la parrilla grande con insertos del color de la carrocería funciona bien, y los faros con forma de garra son elegantes. En conjunto, la silueta no es del todo coherente: muchos ángulos compiten entre sí.

Por dentro cambia la historia. Peugeot hace buenos habitáculos y este puede ser el mejor: salpicadero inteligente y materiales de alta calidad, por delante de muchos Volkswagen e incluso algunos Audi a precio parecido.

El infoentretenimiento destaca: menús claros, botones personalizables bajo la pantalla principal, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos de serie. Sigue siendo molesto acceder al climatizador por pantalla en lugar de mandos físicos.

Es fácil sentirse cómodo en los asientos certificados AGR, pero conviene probarlos antes de comprar. Los cuadros digitales 3D están pensados para mirarse por encima del volante, no a través; en algunas posiciones el aro los tapa.

Delante hay buen espacio de almacenamiento: reposabrazos, portavasos grandes y puertas forradas. Detrás hay mucho espacio para piernas; la altura libre sirve a casi todos salvo los más altos. El 408 es estrecho: tres adultos atrás cuesta.

Los dos híbridos enchufables ofrecen 180 CV o 225 CV y atraen a flotas por el beneficio en especie. El consumo es excelente si se cargan y se usan trayectos cortos en eléctrico; la gasolina 1.2 sin híbrido es mucho más barata al comprar. Registramos 4,6 l/100 km en mixto con el híbrido más potente, cerca de los unos 5 l/100 km declarados para la gasolina, lo que la hace atractiva.

El 408 parece un cruiser cómodo, pero la suspensión es más firme de lo esperado. En ciudad absorbe bien baches grandes; el asfalto roto transmite rumble. En autopista es más suave, aunque el ruido de rodadura intrusivo resta.

Seguridad de serie: frenado post-colisión, mantenimiento de carril y frenado automático de emergencia. Allure Premium añade Drive Assist: alerta de tráfico cruzado trasero, control de crucero adaptativo y monitor de ángulo muerto de largo alcance.