Foto: AUDI AG, A264904. Audi Q9 de especificación estadounidense en Utah; uso editorial gratuito según la ficha oficial.

Audi ha rebajado sus previsiones para 2026 tras el deterioro del negocio en China y el aumento de la presión competitiva y de precios. El grupo espera ahora un margen operativo del 3–5% y unos ingresos de 55.000–59.000 millones de euros. La revisión, anunciada el 30 de octubre, sustituye las estimaciones semestrales del 5–7% y de 58.000–63.000 millones, respectivamente.

El contexto comercial no se resume en una caída idéntica de todas las regiones. Las entregas de la marca crecen ligeramente en Alemania y en el resto de Europa, pero retroceden en China y Norteamérica. Tampoco coinciden las trayectorias de eléctricos, híbridos enchufables y automóviles de combustión. Las tablas oficiales permiten separar esas tendencias de los resultados financieros del conjunto del grupo.

El margen previsto y el ya obtenido no son lo mismo

El 3–5% anunciado es un objetivo para el ejercicio completo. Entre enero y septiembre, el margen operativo real del grupo fue del 2,7%, frente al 3,2% del mismo periodo de 2025. Los ingresos acumulados alcanzaron 42.063 millones de euros, comparados con 48.380 millones un año antes, y el beneficio operativo bajó de 1.555 a 1.150 millones.

Audi también revisa el flujo de caja neto previsto para todo 2026, que pasa de 3.000–4.000 millones a 2.500–3.500 millones de euros. La previsión actualizada no contempla posibles gastos de reestructuración adicionales a los acordados en 2025. Esa exclusión es parte de las condiciones del pronóstico, sin constituir un anuncio del coste de futuras medidas.

El director financiero, Jürgen Rittersberger, sostiene que las acciones actuales están dando resultado, aunque deben reforzarse ante la competencia. La empresa menciona disciplina de costes, menor complejidad y estructuras más eficientes. Mantiene a la vez inversiones dirigidas a productos, software, inteligencia artificial y sistemas de asistencia a la conducción.

Beneficio operativo, resultado financiero y beneficio neto

El beneficio después de impuestos fue de 1.218 millones de euros en los nueve primeros meses, frente a 2.064 millones en 2025. Es una magnitud distinta de los 1.150 millones de beneficio operativo. El resultado financiero se situó en 513 millones y el beneficio antes de impuestos en 1.663 millones.

Esta separación evita atribuir al negocio operativo una variación que corresponde a otro nivel de la cuenta de resultados. También impide confundir el margen de todo el grupo con la rentabilidad de cada marca. Las cifras publicadas describen un periodo acumulado de nueve meses, por lo que no deben presentarse como resultados exclusivos del tercer trimestre.

El flujo de caja neto acumulado aumentó hasta 2.439 millones de euros, desde 2.107 millones. Su crecimiento convive con menores ingresos y beneficio operativo. No revierte esa caída: muestra una medida diferente de la situación financiera, que debe conservar su propio nombre y su periodo de comparación.

La caída china no se reproduce en sus eléctricos

Audi entregó 1.042.150 coches de su marca en el mundo, un 11,4% menos. En China, incluido Hong Kong, el volumen fue de 328.042 unidades, con un descenso del 24,5%. El fabricante señala especialmente la contracción del mercado chino de vehículos con motor de combustión entre las causas que afectaron a su actividad.

Sin embargo, sus entregas de coches completamente eléctricos en China subieron un 84,7%, hasta 24.203 unidades. Ese crecimiento de una parte del negocio no compensa por sí solo el descenso del total, pero sí descarta describir el retroceso como uniforme para todas las tecnologías. China tiene aquí un balance general negativo y una evolución positiva del subconjunto eléctrico de Audi.

La compañía añade la presión creciente de las exportaciones chinas en Europa, la incertidumbre en Oriente Medio, los mayores costes energéticos asociados y los aranceles estadounidenses. No publica una cifra separada para el efecto de cada factor. Sus explicaciones, por tanto, no permiten asignarles porcentajes concretos de la reducción del beneficio.

Alemania y el resto de Europa se contabilizan por separado

Las entregas de Audi en Alemania crecieron un 1,8%, hasta 152.011 coches. En Europa sin Alemania aumentaron un 1,3%, hasta 360.649. El segundo dato no incluye al mercado alemán, ni supone que cada país europeo haya evolucionado de la misma manera. La tabla tampoco ofrece una cifra específica de España.

La diferencia es todavía más clara en los eléctricos. Alemania avanzó un 39,1%, con 39.476 unidades, mientras que Europa sin Alemania retrocedió un 12,5%, hasta 70.637. En todo el mundo, las entregas eléctricas de Audi bajaron un 12%, a 143.748, y las de híbridos enchufables aumentaron un 103%. El crecimiento de los enchufables híbridos no puede extenderse automáticamente a todo el catálogo electrificado.

Norteamérica, excluido México, registró 128.749 entregas totales, un 17,3% menos. Los eléctricos de esa región se quedaron en 3.867 unidades, un 87,8% por debajo del año anterior. Mantener la exclusión de México es necesario para no cambiar la geografía del dato oficial.

Las otras marcas tienen sus propias cuentas

El Brand Group entregó 1.056.103 automóviles, frente a 1.191.141 en 2025. El total incluye Audi, Bentley y Lamborghini, mientras que las motocicletas Ducati se muestran por separado. No es equivalente al volumen de la marca de los cuatro aros.

Bentley obtuvo 49 millones de euros de beneficio operativo con 5.970 coches entregados. Lamborghini registró 564 millones y 7.983 coches; Ducati, 29 millones y 39.093 motocicletas. Sus márgenes operativos fueron del 3,5%, el 22,3% y el 4,4%, respectivamente. La diversidad de esos resultados impide asignar a cada marca el margen conjunto del 2,7%.

Los próximos lanzamientos no son una recuperación ya conseguida

Para Europa, Audi sitúa el Q9 a principios de noviembre y el A2 e-tron en diciembre. El compacto eléctrico se fabrica en Ingolstadt. La compañía afirma que su desarrollo necesitó 21 meses menos que el de modelos anteriores comparables y reconoce el efecto negativo de la transición desde A1 y Q2 sobre el periodo reportado.

La RS 5, fabricada en Neckarsulm, es la primera RS híbrida enchufable. Audi asegura que la producción prevista para 2026 está vendida y que los pedidos europeos casi duplican sus expectativas. Son datos de un producto concreto, sin sustituir las previsiones financieras revisadas del grupo.

Las medidas adicionales para los centros alemanes se desarrollarán con los representantes de los trabajadores, a partir del acuerdo de marzo de 2025. El comunicado no fija una nueva cantidad de puestos suprimidos. Tampoco establece descuentos generales ni fechas de entrega para cada mercado: las condiciones comerciales de los nuevos modelos requieren anuncios locales propios.

Fuentes