El BYD Racco se diseñó para las normas japonesas de kei car. El futuro modelo europeo aún no se ha presentado. Fuente de la foto: BYD Auto Japan
BYD prepara un eléctrico más pequeño que el Dolphin Surf para Europa, con tecnología del Racco
BYD trabaja en un coche eléctrico urbano destinado a Europa, para el que usaría la tecnología compacta X-Pack desarrollada para el modelo japonés Racco. El proyecto permitiría al fabricante chino entrar en una categoría por debajo del actual Dolphin Surf y competir con modelos como el Leapmotor T03, el Dacia Spring y los futuros eléctricos urbanos de los grupos europeos.
La información fue relatada inicialmente por la publicación japonesa Nikkei y recogida por la prensa del motor internacional. BYD aún no ha presentado el modelo europeo ni ha anunciado su nombre, precio, batería o fecha de lanzamiento. Por tanto, el Racco debe verse como fuente técnica, no como un automóvil que se importará a Europa sin cambios.
Qué es el sistema X-Pack
En un coche muy pequeño, el espacio ocupado por la batería, el inversor y los sistemas electrónicos reduce directamente el lugar disponible para pasajeros y maletero. X-Pack agrupa la batería y varios componentes eléctricos, incluido el inversor que transforma la tensión, en un conjunto compacto montado bajo el suelo.
BYD desarrolló la solución para el Racco, donde cada centímetro cuenta. El modelo respeta los límites japoneses para kei cars y tiene una longitud de 3.395 mm, una anchura de 1.475 mm y una altura de 1.800 mm. La batalla mide 2.520 mm.
El paquete usa celdas Blade con química de litio-hierro-fosfato, integradas en la estructura de la carrocería mediante la tecnología Cell-to-Body. Según BYD, trasladar la electrónica al mismo conjunto aumenta las zonas disponibles para absorber la energía de un impacto y reduce el riesgo de contacto con elementos de alta tensión.
Para un futuro minicar europeo, la ventaja principal sería un suelo más eficiente. El fabricante podría obtener cuatro plazas utilizables y una batería suficiente para desplazamientos urbanos sin aumentar en exceso la longitud o la altura del coche.
El Racco ofrece dos niveles de autonomía
El Racco salió a la venta en Japón el 28 de julio de 2026. Es el primer automóvil eléctrico diseñado por un fabricante extranjero especialmente para la categoría kei y se ofrece en tres versiones.
El modelo básico Racco 200 tiene una autonomía homologada localmente de 210 km, y las versiones 300 Plus y 300 Premium llegan a 320 km. Estos valores se miden según el procedimiento usado en Japón y no deben confundirse con la autonomía WLTP que se publicaría para un modelo europeo.
El motor situado delante desarrolla 47 kW, equivalentes a 64 CV, y 160 Nm. El coche tiene tracción delantera, cuatro plazas y puertas laterales correderas, una solución práctica para los aparcamientos estrechos de las ciudades japonesas.
Los precios japoneses parten de 2.145.000 yenes y llegan a 2.497.000 yenes, con los impuestos locales incluidos. La conversión directa a euros no indicaría el precio de un futuro modelo europeo, porque los impuestos, las normas de seguridad, el equipamiento y los costes de producción son diferentes.
El coche europeo no será necesariamente un Racco adaptado
Las normas kei car no existen en la Unión Europea. La carrocería muy alta y estrecha del Racco es el resultado de los límites japoneses y de las ventajas fiscales concedidas a esta categoría. Un modelo para Europa puede usar X-Pack, pero con proporciones, estructura y equipamiento distintos.
Además, las normas europeas de homologación y los requisitos de Euro NCAP influyen en el diseño de las zonas de impacto, los sistemas de asistencia y la masa del coche. BYD tendrá que adaptar la plataforma si busca una buena evaluación en las pruebas de seguridad y un uso a velocidades más altas que las habituales en el entorno urbano japonés.
La Comisión Europea ha propuesto entretanto la subcategoría M1E para automóviles eléctricos pequeños y asequibles, con una longitud máxima de 4,2 metros. Los fabricantes podrían recibir beneficios en el cálculo de emisiones si los coches se fabrican en la Unión Europea y cumplen las condiciones de origen. Las normas siguen formando parte del proceso legislativo y la forma final puede modificarse.
La fábrica de BYD en Hungría es una opción posible
Los relatos sobre el proyecto señalan la planta de BYD en Szeged como posible ubicación de producción. La fábrica de Hungría debe comenzar la producción de automóviles en el último trimestre de 2026, y la compañía ha confirmado hasta ahora los modelos Dolphin Surf y Atto 2 para esta unidad.
Fabricar un minicar en Hungría tendría dos ventajas: reduciría la exposición a los aranceles adicionales aplicados a los automóviles eléctricos importados de China y podría ayudar al modelo a cumplir los futuros criterios europeos para coches pequeños producidos localmente.
Estos beneficios no confirman, sin embargo, la elección de la fábrica. BYD no ha anunciado que el futuro minicar entre en las líneas de Szeged ni ha comunicado las inversiones necesarias para adaptar la planta.
Por qué BYD necesita un modelo por debajo del Dolphin Surf
El Dolphin Surf es actualmente el eléctrico BYD más pequeño vendido en Europa, pero tiene una longitud de casi cuatro metros y usa en las versiones superiores una batería de aproximadamente 43 kWh. No ocupa el mismo lugar en el mercado que un minicar sencillo, proyectado sobre todo para la ciudad.
El segmento de los eléctricos muy pequeños crece en un contexto de precios altos de los automóviles nuevos. Los datos de Dataforce citados por Automotive News Europe indican más de 102.000 minicars eléctricos matriculados en Europa en los primeros siete meses de 2026, un 75% más que en el mismo periodo de 2025. El segmento minicar completo creció un 12%, hasta unas 318.000 unidades.
Para BYD, un coche por debajo del Dolphin Surf permitiría acceder a clientes que no necesitan una gran autonomía ni una carrocería de crossover. En Rumanía, un modelo así competiría sobre todo por el precio, la garantía de la batería, el coste del seguro y la disponibilidad de una red de servicio, no solo por la autonomía declarada.
Qué sabemos y qué sigue sin confirmarse
Está confirmado que X-Pack existe y se usa en el Racco, y que BYD desarrolla la producción europea en Hungría. Las fuentes japonesas indican el uso de esta tecnología para una familia de automóviles pequeños destinados también a Europa.
No están confirmados el nombre del modelo europeo, el diseño, las dimensiones, la capacidad de la batería, la autonomía WLTP, el precio, la fábrica ni el año exacto de lanzamiento. Hasta que BYD publique estos datos, las comparaciones directas con el Dacia Spring, el Leapmotor T03 o el futuro Renault Twingo E-Tech siguen siendo orientativas.



