Imagen oficial con crédito Mercedes-AMG.
Mercedes-AMG GT SUV eléctrico: hasta 1.153 CV y batería de 128 kWh
Mercedes-AMG ha presentado el GT SUV eléctrico, el primer todocamino desarrollado íntegramente por la división de Affalterbach. Tras el estreno mundial del 17 de octubre de 2026, la gama anunciada incluye los GT53, GT55 y GT63. El GT63 emplea tres motores eléctricos y alcanza 1.153 CV de potencia máxima. El GT55 ofrece 805 CV y el GT53 utiliza dos motores síncronos de imanes permanentes con 536 CV.
La referencia a 2028 procede del calendario de modelos utilizado en Estados Unidos. No confirma por sí sola la fecha de entrega en España ni en el resto de Europa. Mercedes-AMG todavía no ha difundido el precio europeo, la autonomía WLTP definitiva, el consumo homologado ni el equipamiento completo de cada versión.
Un AMG concebido como modelo independiente
El GT SUV no es un GLE con una preparación deportiva. Mercedes-AMG lo ha desarrollado como un proyecto propio sobre la arquitectura eléctrica de altas prestaciones AMG.EA, relacionada con el nuevo GT 4-Door Coupé. La plataforma compartida no elimina las diferencias: la carrocería más alta exige otra puesta a punto de suspensión, gestión térmica, aerodinámica y habitabilidad.
El frontal conserva la interpretación de la parrilla AMG, mientras el techo más alto y el portón trasero permiten una segunda fila más aprovechable que en el coupé de cuatro puertas. Las fotografías oficiales muestran el modelo en gris y amarillo desde delante, de lado y desde atrás. Las imágenes utilizadas aquí fueron publicadas con crédito Mercedes-AMG.

La línea lateral y el techo descendente del SUV eléctrico.
GT55 y GT63: tres motores de flujo axial
Las versiones GT55 y GT63 montan dos motores de flujo axial en el eje trasero y un tercero en el delantero. Los motores traseros aportan la propulsión y el reparto de par, mientras el delantero se activa cuando el sistema necesita más tracción o aceleración. El resultado es una tracción total controlada electrónicamente.
El GT55 declara 805 CV máximos y 711 CV sostenidos. El GT63 llega a 1.153 CV de pico y mantiene los mismos 711 CV sostenidos. La diferencia sirve para separar la capacidad de una aceleración breve del nivel que puede mantenerse durante una utilización más exigente. Son cifras comunicadas para la presentación, no mediciones realizadas por Carboratory.
El GT53 tiene una configuración distinta. El motor delantero funciona con transmisión directa y el trasero se combina con una automática de dos relaciones. La fuente estadounidense comunica 590 lb-ft de par, unos 800 Nm. Falta la ficha europea con masa, par en unidades métricas, dimensiones y prestaciones definitivas.
Una batería de 128 kWh para las versiones superiores
GT55 y GT63 utilizan una batería de 800 voltios con 22 módulos y 128 kWh de capacidad útil. Es aproximadamente un 22% más que los 106 kWh del GT 4-Door relacionado. El GT53 mantiene el paquete de 18 módulos. La mayor capacidad compensa parte del peso y de la superficie frontal del SUV, pero no implica una autonomía superior en la misma proporción.
Car and Driver estima que la autonomía de los modelos de tres motores quedará cerca de la del coupé. El GT53 podría perder menos de lo esperado porque sus motores deberían ser más eficientes. Son cálculos editoriales, no cifras WLTP. El dato que contará para España será el publicado en la documentación europea de Mercedes-AMG.
El GT 4-Door ya utiliza una arquitectura de 800 voltios y admite hasta 600 kW en condiciones adecuadas. Para el SUV todavía faltan la curva de carga y el tiempo del 10 al 80%. Una estación rápida convencional no ofrece automáticamente la potencia máxima anunciada para la plataforma.
Suspensión activa y más espacio atrás
La altura de un SUV modifica los movimientos de la carrocería al frenar y al girar. AMG ha adaptado el sistema Active Ride Control Plus, con estabilización activa del balanceo y del cabeceo. La conexión entre los ejes ayuda a controlar el hundimiento delantero al frenar y el levantamiento al acelerar. La suspensión neumática de tres cámaras se mantiene con una calibración específica.

El volante y los mandos giratorios del sistema AMG Race Engineer.
El salpicadero delantero sigue el lenguaje del GT 4-Door. La pantalla se orienta al conductor y tres mandos giratorios controlan respuesta, agilidad y tracción. GT55 y GT63 pueden simular sonido de V8, cambios de marcha y vibraciones en el asiento. GT53 incorpora un perfil inspirado en un seis cilindros. Todo ello es software; el SUV es eléctrico.
La ventaja más clara de la carrocería es la segunda fila. Car and Driver describe más espacio para cabeza y piernas que en el coupé. Mercedes-AMG aún no ha anunciado el volumen del maletero, la capacidad de remolque ni el equipamiento definitivo de las plazas traseras.

Vista trasera del GT SUV, imagen acreditada a Mercedes-AMG.
Lo que todavía no está confirmado
El precio europeo, la autonomía WLTP, el consumo, el peso, las dimensiones y la disponibilidad en España están pendientes. Las estimaciones en dólares del mercado estadounidense no deben convertirse directamente a euros, porque pueden cambiar los impuestos y el equipamiento. La denominación 2028 tampoco garantiza la misma fecha de entrega en todos los mercados.
El GT SUV debe entenderse como un producto AMG independiente, no como un GLE más rápido. Ya están claras la propulsión eléctrica, la arquitectura AMG.EA, las tres versiones y el GT63 de 1.153 CV. Quedan por comprobar los datos que determinan su uso real: autonomía homologada, carga efectiva y precio europeo.



