En un mercado dominado por SUV, el BMW X3 equilibra rendimiento, eficiencia y confort. Probamos el xDrive20d y el resto de la gama X3.
El X3 apunta a compradores que buscan un SUV mediano con rendimiento, eficiencia y confort en un paquete bien equipado. Rivales: Mercedes-Benz GLC, Audi Q5, Alfa Romeo Stelvio, además de Volvo XC60 y Lexus NX.
El diseño exterior usa líneas dinámicas y proporciones equilibradas. Frente a la generación anterior, el modelo actual luce más moderno. La parrilla kidney ha crecido y elementos deportivos añaden presencia.
Materiales y acabados interiores cumplen expectativas de la clase. El salpicadero es ergonómico; la pantalla central de 12,3 pulgadas —con Live Cockpit Professional opcional— ofrece una interfaz clara.
El popular xDrive20d lleva un diésel 2.0 de 190 CV y 400 Nm. BMW lo presenta como equilibrio entre eficiencia y rendimiento; el mild-hybrid ayuda al consumo y emisiones.
Con depósito de 60 litros —68 litros opcional— el xDrive20d puede superar 1.000 km con un repostaje. En nuestra prueba: 6,2 l/100 km de media en 1.150 km a 51 km/h de velocidad media.
En carretera funciona bien en ciudad, autopista y caminos ligeros. Suspensión mezcla confort y deportividad; dirección precisa y tracción xDrive aportan agilidad. Amortiguación adaptativa opcional.
Euro NCAP: cinco estrellas (93 % adultos, 84 % niños, 70 % peatones, 58 % asistencias). Airbags frontales, laterales, de cortina y de rodilla para el conductor de serie.
El xDrive20d parte de unos 50.000 €; opciones pueden llevar el precio hacia 74.000 € o más. Acabados: Advantage, xLine, Luxury Line, M Sport y M.
El BMW X3 xDrive20d es una opción sólida en SUV mediano: diseño atractivo, interior refinado y diésel eficiente en un segmento competitivo.



