Tras varios días con el GLE 53 AMG 2025 en Rumanía, el SUV combina 3.0 litros turbo, 435 CV (320 kW), 560 Nm y mild-hybrid (+21 CV en aceleración). 0–100 km/h en 5,0 s (hasta ~5,3 s en uso real). Consumo homologado 9,4 l/100 km mixto (12,9 urbano, 10,2 autopista); depósito 85 l (~900 km mixtos). Remolque 3.500 kg. Precio ~120.000 € en Rumanía; usados 115.895–136.499 €.
En ciudad sorprende la maniobrabilidad (radio 12,4 m); en autopista el six-cylinder es lineal. Modos Comfort/Sport/Sport+ vía DYNAMIC SELECT; 4MATIC+ con bias trasero; recuperación de energía ajustable.
Interior premium: MBUX (“Hey Mercedes”, AR navegación, OTA), asientos AMG con masaje, techo panorámico, Burmester 13 altavoces/590 W, dos pantallas 12,3". Suspensión neumática AMG Ride Control+: ágil a pesar de ~2,8 t, aunque baches profundos se notan en el habitáculo.

Frente a BMW X5 M60i (más potencia), Cayenne S (V8 468 CV) y Audi Q8 60 TFSI e (~483 CV, 700 Nm, también 5,0 s), el Mercedes destaca por espacio (maletero 74,9 m³ según datos del artículo), MBUX y equilibrio general. Reventa 70–74 % tras varios años; garantía 5 años km ilimitados.

Conclusión: no es solo potencia bruta; es versatilidad familia/remolque con lujo y tecnología. No lidera en emoción pura como el M60i, pero ofrece el paquete más equilibrado del segmento. Recomendable prueba extendida.
Puntos clave
Mercedes-Benz GLE 53 AMG 2025: 435 CV, 9,4 l/100 km mixto, 3.500 kg remolque, MBUX, ~120.000 €.



