Foto: Maserati. El concepto de diciembre todavía no se ha presentado al público.
Maserati presentará en Módena, el próximo diciembre, la dirección de sus futuros productos. Stellantis ya ha confirmado dos vehículos nuevos del segmento E para la marca de lujo. Las declaraciones de Santo Ficili, recogidas por ANSA, relacionan ese trabajo con el regreso a las áreas que antes ocupaban Levante y Quattroporte. Todavía no hay imágenes del modelo definitivo, fechas de producción, plataformas, baterías ni motores, por lo que se trata de un plan en desarrollo.
Lo que Stellantis ha confirmado
En el Investor Day del 21 de mayo de 2026, Stellantis anunció que reforzaría el futuro de Maserati con dos nuevos vehículos del segmento E. El comunicado no dice que se llamarán Levante y Quattroporte ni define sus carrocerías. El segmento E describe tamaño y posicionamiento, no una solución concreta: puede incluir SUV grandes, berlinas, familiares o derivados.
La diferencia es relevante. No existe una orden pública de producción para un nuevo Levante, ni una ficha técnica para un nuevo Quattroporte, ni precios para clientes. Stellantis ha prometido una hoja de ruta detallada en Módena en diciembre de 2026. Antes de ese evento, cualquier cifra de autonomía, potencia, batería o fecha de pedidos sería una estimación sin confirmar.
El plan FaSTLAne 2030 contempla más de 24.000 millones de euros en cinco años para plataformas, sistemas de propulsión y tecnologías. También habla de motores de combustión eficientes, híbridos y eléctricos. Son líneas generales del grupo y no indican qué solución recibirá cada Maserati. En 2026 la marca actualizó Grecale, GranTurismo y GranCabrio, con motores Nettuno y versiones Folgore.
Por qué reaparecen Levante y Quattroporte
Levante fue el SUV grande de Maserati y llevó la marca a competir con Porsche Cayenne, BMW X5 y Mercedes-Benz GLE. Su desaparición dejó espacio libre por encima de Grecale. Un regreso a esa zona permitiría ofrecer un automóvil para clientes que buscan amplitud, una posición de conducción elevada y uso diario. Stellantis aún no ha confirmado que el futuro SUV vaya a conservar el nombre Levante.
Quattroporte representa otra parte de la historia. La berlina grande y deportiva era una Maserati de cuatro puertas, no un SUV. En septiembre, Ficili declaró a ANSA que la marca debe regresar a los segmentos relacionados con Levante y Quattroporte, mientras Grecale aporta volumen y GranTurismo y GranCabrio cubren el territorio del gran turismo.
Ficili también ha descrito un posible modelo insignia bajo y grande, situado entre un shooting brake y un crossover. La idea mantendría la referencia a Quattroporte sin repetir necesariamente una berlina de tres volúmenes. No es, sin embargo, una confirmación de la carrocería final. Longitud, plazas, maletero, puertas, propulsión y producción siguen sin estar definidos públicamente.
Un manifiesto de diseño
El concepto que se mostrará en Módena debe interpretarse como un manifiesto de diseño. Maserati puede utilizarlo para enseñar proporciones, superficies, luces, parrilla y temas del habitáculo. Un concepto puede anticipar un modelo de serie, pero sus detalles pueden cambiar por motivos de homologación y fabricación.
La gama actual ofrece un punto de comparación comprobable. La actualización de junio de 2026 introdujo nuevos frontales, interfaces digitales revisadas y evoluciones de los motores Nettuno y Folgore en Grecale, GranTurismo y GranCabrio. Maserati dice que esos modelos se desarrollan y producen en Italia, en Módena y Cassino. El nuevo concepto puede continuar esa línea, pero no debe presentarse como una fotografía oculta del próximo Levante o Quattroporte.
Dos pilares y un modelo de volumen
Ficili ha descrito una gama organizada en dos pilares. El primero reúne GranTurismo, GranCabrio, MC20 y sus derivados de prestaciones. El segundo incluiría el SUV grande y el modelo insignia relacionado con Quattroporte. Grecale quedaría entre ambos y aportaría más volumen que los deportivos y grandes GT.
La estructura explica las funciones distintas de los dos vehículos. Un SUV puede ampliar la base de clientes, mientras que un automóvil bajo y grande puede mantener el vínculo con las grandes Maserati de la historia. No existe una previsión pública de ventas ni un calendario que permita medir el efecto comercial. La hoja de ruta tendrá que explicar cuál llegará primero y si compartirán arquitectura.
La tecnología y los socios siguen abiertos
En junio, el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa, dijo que el grupo hablaba con dos posibles socios capaces de aportar tecnología, desarrollo e ideas. No dio sus nombres. En septiembre, Ficili afirmó que la solución final aún se estaba estudiando. Por eso no es posible atribuir a los futuros modelos una batería, un proveedor o una plataforma concreta.
La decisión será práctica. Un SUV grande y un modelo insignia necesitan una estructura rígida, sistemas de seguridad, software validado y una red internacional de asistencia. La arquitectura influye en peso, espacio interior, autonomía, coste y tiempo de desarrollo. También determina si el vehículo será de combustión, híbrido o eléctrico. Ninguna de esas decisiones se ha anunciado.
Qué habrá que comprobar en diciembre
El evento de Módena debería aclarar si regresarán los nombres Levante y Quattroporte, cuándo comenzará la producción y qué fábricas estarán implicadas. En Europa también serán necesarias las cifras de homologación, los precios en euros, la garantía, los concesionarios y el servicio técnico. El anuncio actual todavía no ofrece esos datos.
La conclusión verificable es limitada pero concreta: Stellantis ha anunciado dos Maserati del segmento E, la marca prepara un concepto y una hoja de ruta para diciembre de 2026, y sus responsables consideran que los espacios de Levante y Quattroporte deben recuperarse. El diseño final, los motores, la fabricación y las fechas de pedido se conocerán más adelante.



