Rolls-Royce ha puesto en marcha el programa mundial de pruebas de Project Nightingale, su descapotable eléctrico biplaza limitado a 100 coches. Los prototipos acumularán 350 semanas de trabajo entre carreteras mediterráneas, el Círculo Polar Ártico y los desiertos de la península arábiga. También se probarán a altitudes de hasta 2.750 metros.

El comunicado del 21 de septiembre de 2026 no revela potencia, batería, autonomía homologada ni precio. Project Nightingale sigue siendo un concepto de producción en fase de validación. Cada unidad se fabricará a mano en Goodwood y las primeras entregas están previstas a partir de 2028.

Qué significan 350 semanas acumuladas

La cifra no equivale a una espera consecutiva de casi siete años. Rolls-Royce suma el trabajo de diferentes equipos y prototipos que pueden operar al mismo tiempo. La marca tampoco ha publicado el kilometraje total, la lista completa de países ni todos los extremos de temperatura. Por ello, no se puede comparar directamente con campañas de otros fabricantes expresadas en millones de kilómetros.

El recorrido comienza en el sur de Europa y continuará en zonas árticas, desiertos y carreteras de alta montaña. Según la empresa, las condiciones reproducen los lugares en los que los clientes pretenden utilizar sus coches durante todo el año. Esa intención explica el alcance geográfico, aunque los resultados finales todavía no se han publicado.

Prototipo blanco del Rolls-Royce Project Nightingale en una curva

Prototipo blanco con la decoración de desarrollo. Foto de Rolls-Royce, publicada por ProMotor.

El inicio en el sur de Francia también conecta con el origen del nombre. Nightingale procede de Le Rossignol, la casa que Henry Royce construyó para sus diseñadores e ingenieros cerca de su residencia de invierno en la Costa Azul. A principios del siglo XX, la compañía realizaba ensayos desde allí y desde Châteauroux, además de recorrer la ruta Montecarlo-Londres.

Casi tres años de desarrollo aerodinámico

La fase de carretera llega después de un proceso iniciado hace casi tres años. Los prototipos estáticos han superado 1.430 horas de modelización aerodinámica, simulación digital y túnel de viento. Ahora, Rolls-Royce validará esos datos en una instalación privada de alta velocidad.

Las pruebas alcanzarán 155 mph, unos 250 km/h. Se trata de la velocidad de validación de los prototipos, no de una velocidad máxima confirmada para el coche de producción. La especificación definitiva todavía puede ser diferente.

Los ingenieros analizarán el ruido aerodinámico a esas velocidades. En un descapotable eléctrico, la ausencia del sonido de combustión deja más expuestos el aire, los neumáticos y las vibraciones. Rolls-Royce quiere que el ruido del viento sea apenas perceptible, pero no ofrece cifras en decibelios ni un método de medición. Es un objetivo de desarrollo de la marca, no un resultado independiente.

Un deflector eléctrico y una capota probada a 80 °C

Project Nightingale incorpora un deflector de viento totalmente eléctrico diseñado para evitar que el aire de alta presión situado detrás del habitáculo vuelva hacia los ocupantes. Los ensayos a distintas velocidades medirán la turbulencia y comprobarán si ayuda a conservar el calor al circular sin capota en climas fríos.

La capota utiliza una capa insonorizante que combina cachemira, tejido y materiales compuestos. Rolls-Royce ha previsto diez pruebas para la tela, el mecanismo de cierre y el rendimiento a temperaturas de hasta 80 °C. Ese valor corresponde a la validación del componente, no a una temperatura exterior de uso normal.

Project Nightingale negro visto de frente durante una prueba

El prototipo negro durante un ensayo dinámico. Foto de Rolls-Royce, publicada por ProMotor.

El compartimento trasero Piano Boot se abre lateralmente mediante un brazo en voladizo. Su mecanismo completará hasta 15.000 ciclos de apertura y cierre, y el equipo estudiará incluso el sonido final. La empresa no convierte esa cifra en años de servicio ni la vincula a una garantía.

Lo que ya está confirmado

Project Nightingale mide 5,76 metros, tiene dos plazas y emplea la estructura de aluminio Architecture of Luxury. Su longitud se aproxima a la de un Phantom, a pesar de su cabina compacta. Las llantas de 24 pulgadas son las mayores instaladas hasta ahora en un Rolls-Royce.

El diseño toma referencias de los experimentales 16EX y 17EX de 1928 y del estilo Streamline Moderne. La parrilla cuenta con 24 lamas. En la zaga, el Aero Afterdeck de fibra de carbono aporta estabilidad sin un alerón independiente; la propulsión eléctrica permite prescindir del espacio necesario para un escape.

Todavía faltan la capacidad útil de la batería, la potencia, el par, el peso, la carga máxima y la autonomía. Sin esos datos no es posible compararlo con rigor con Spectre ni afirmar que comparte su configuración. Las 100 unidades se ofrecerán únicamente por invitación. Los clientes ya participan en un programa de varios años, mientras esta campaña valida aerodinámica, capota, flujo de aire, altitud y mecanismos antes de las entregas previstas desde 2028.

Fuentes