Volkswagen ha presentado Mission Efficiency, un concepto eléctrico derivado del futuro ID. Polo, usado para mostrar hasta qué punto se puede reducir el consumo de energía sin una batería enorme. El proyecto no está anunciado para producción de serie, pero usa componentes que van a entrar en los modelos de volumen de la marca.
El concepto tiene un motor eléctrico delantero de 99 kW (135 CV) y una batería con capacidad útil de 54,9 kWh. La plataforma es MEB+, con tracción delantera, la misma arquitectura técnica anunciada para el ID. Polo y el ID. Cross.
663 km equivalentes con una recarga, en prueba real
Volkswagen hizo circular Mission Efficiency entre Wolfsburgo y Viena, en un trayecto de 1.278 km que cruzó Polonia y Chequia. El coche se recargó una sola vez en el camino, y el consumo registrado fue de 8,27 millas/kWh, equivalente a unos 13,3 km/kWh. A la llegada, el concepto aún indicaba unos 160 km de autonomía. Por separado, Carscoops relata que el proyecto obtuvo el equivalente a 663 km con una recarga completa.
En una prueba de eficiencia celebrada en condiciones controladas, a velocidad constante de 68 km/h, sin climatización y en terreno llano, el consumo bajó a 9,59 millas/kWh, es decir, unos 15,4 km/kWh. Volkswagen indica un consumo medio de 9,02 millas/kWh para su cálculo de autonomía teórica de casi 800 km, pero el resultado no es comparable con una autonomía WLTP ni con el uso normal en autopista.
Carrocería optimizada para el aire, no una batería más grande
La clave del resultado es la carrocería en forma de gota, inspirada en el Volkswagen XL1. Mission Efficiency es más largo y más bajo que el ID. Polo, tiene el suelo casi completamente carenado, ruedas traseras cubiertas y tomas de aire con persianas. El coeficiente aerodinámico declarado es 0,158, un valor muy bajo para un automóvil de cuatro plazas.
Para reducir la masa, el concepto usa una estructura de aluminio, y las puertas, el capó y el portón están hechos de plástico reforzado con fibra de carbono. Volkswagen también ha eliminado las líneas hidráulicas de los frenos traseros, usando allí un sistema electromecánico. Un panel fotovoltaico de 370 W integrado en el techo acristalado podría añadir hasta 30 km de autonomía al día en condiciones favorables, según los cálculos de la compañía.
Volkswagen no ha confirmado la transformación del modelo en un automóvil de serie. La apuesta del proyecto es transferir soluciones de eficiencia a los futuros coches eléctricos asequibles del grupo, no lanzar un nuevo coupé de producción limitada.
Fuente de la imagen: Top Gear / Volkswagen. La imagen está tomada de la publicación de origen.



