JCB Hydromax en Bonneville Salt Flats. Fuente de la foto: JCB
El JCB Hydromax fija un récord de velocidad con hidrógeno: 653,909 km/h
El prototipo JCB Hydromax recorrió el kilómetro y la milla lanzados en Bonneville Salt Flats a una velocidad media de 653,909 km/h, y fijó un récord mundial provisional FIA para un vehículo con motor de combustión interna alimentado con hidrógeno.
El intento tuvo lugar el 11 de agosto de 2026, en el estado estadounidense de Utah. Al volante estaba Andy Green, antiguo piloto de la Royal Air Force y titular también del récord absoluto de velocidad en tierra, de 1.227,985 km/h, logrado en 1997 con el ThrustSSC.
El resultado del Hydromax no es la velocidad máxima alcanzada en una sola pasada. El reglamento FIA exige dos recorridos en sentidos opuestos, y el récord es su media. El prototipo registró 644,740 km/h en la primera pasada y 663,267 km/h en la segunda. La media calculada fue de 653,909 km/h.
Dos motores JCB, 1.600 CV en total
El Hydromax mide unos 9,75 metros de longitud y usa dos motores de combustión interna alimentados con hidrógeno gaseoso. Uno impulsa el eje delantero y el otro el trasero. La potencia combinada llega a unos 1.600 CV.
Los motores parten de la unidad JCB desarrollada para maquinaria de construcción, pero la configuración de récord está muy modificada. La empresa británica de ingeniería Ricardo elevó la potencia de un motor de unos 74 CV a 800 CV y le redujo la masa en 100 kg. Para bajar el centro de gravedad y el perfil del vehículo, los dos motores funcionan montados de lado.
Ricardo construyó a mano seis unidades para pruebas y para el intento de récord. Prodrive se encargó de la integración del vehículo y de las operaciones en Bonneville, y el desarrollo de todo el proyecto duró poco más de 15 meses.
El récord precedente databa de 2004
La FIA indica como referencia anterior para un motor de combustión de hidrógeno la velocidad de 298,5 km/h, fijada en 2004 por el prototipo BMW H2R. El Hydromax superó también el récord del JCB Dieselmax de 2006, de 563,4 km/h, establecido en el mismo trazado y también con Andy Green al volante.
La FIA supervisó la verificación técnica, los procedimientos de seguridad y el cronometraje junto con el Automobile Competition Committee of the United States. El resultado se presenta como récord mundial provisional, a la espera de la ratificación de la Comisión FIA de récords de velocidad en tierra.
El Hydromax no persiguió el récord absoluto. Este sigue en el ThrustSSC, vehículo propulsado por dos turborreactores, que superó la barrera del sonido en el desierto de Black Rock, en Nevada.
No es un coche de pila de combustible
La expresión «coche de hidrógeno» puede describir dos tecnologías distintas. Modelos como el Toyota Mirai o el Hyundai Nexo usan una pila de combustible para transformar el hidrógeno en electricidad y luego mueven las ruedas con un motor eléctrico.
El JCB Hydromax quema el hidrógeno directamente en los cilindros. El principio básico sigue siendo el de un motor de combustión interna: el aire y el combustible entran en la cámara, la mezcla se enciende y la presión resultante mueve los pistones.
Esta solución conserva parte de la arquitectura y de la experiencia industrial acumuladas para los motores térmicos. Al mismo tiempo, necesita depósitos de alta presión, sistemas especiales de alimentación y un control cuidadoso de la combustión.
Qué demuestra el récord y qué no demuestra
El resultado muestra que un motor alimentado con hidrógeno puede funcionar a carga extrema y sostener la potencia necesaria para un récord de velocidad. Los datos reunidos son relevantes sobre todo para el programa de JCB destinado a maquinaria pesada, donde los tiempos cortos de recarga y el funcionamiento prolongado importan más que en un turismo usado para desplazarse al trabajo.
El récord no resuelve, sin embargo, los problemas que limitan la difusión del hidrógeno en el transporte por carretera: la producción del combustible, la energía necesaria para comprimirlo o licuarlo, el transporte, el coste de los depósitos y el número reducido de estaciones.
Tampoco la fórmula «cero emisiones» debe extenderse de forma automática a todo el sistema. La combustión de hidrógeno no produce dióxido de carbono a partir del combustible, pero las temperaturas elevadas pueden llevar a la formación de óxidos de nitrógeno. El impacto climático total depende también de cómo se produjo el hidrógeno. Si la electricidad usada procede de fuentes con altas emisiones, el balance no es el mismo que el del hidrógeno obtenido con energía renovable.
Para los turismos en Rumanía, el Hydromax no cambia la oferta disponible ni la infraestructura de recarga. Es un laboratorio de velocidad construido para una categoría FIA muy precisa, no un prototipo de coche de serie. Su valor técnico está en el funcionamiento de los motores y del sistema de almacenamiento en condiciones extremas, no en una demostración de que el hidrógeno ya es una alternativa práctica para los conductores habituales.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el récord del JCB Hydromax?
La media oficial provisional es de 653,909 km/h, calculada a partir de dos pasadas en sentidos opuestos en Bonneville Salt Flats.
¿El Hydromax es eléctrico?
No. Usa dos motores de combustión interna que queman hidrógeno gaseoso, con una potencia combinada de unos 1.600 CV.
¿El récord ya es definitivo?
La FIA lo presenta como récord mundial provisional, sujeto a la ratificación de la comisión responsable de los récords de velocidad en tierra.
¿Puede usarse la tecnología en coches de serie?
Técnicamente, el hidrógeno puede alimentar motores de combustión interna, pero el Hydromax es un prototipo especializado. JCB persigue sobre todo aplicaciones para maquinaria pesada y no ha anunciado un turismo derivado del proyecto.



