Imagen oficial de prensa del Defender Works V8 Conversion. Crédito: JLR Media; uso editorial conforme a la licencia de su sala de prensa.
Defender Classic ha estrenado un programa que permite convertir el vehículo del propio cliente en un Works V8 oficial. El servicio, anunciado el 23 de septiembre de 2026, está destinado a unidades Defender 90 y 110 de la generación L316 fabricadas entre 2012 y 2016, siempre que superen la inspección previa de JLR.
El cambio principal es un V8 atmosférico de gasolina y 5,0 litros con 405 CV y 515 Nm, asociado a una caja automática ZF de ocho velocidades. La intervención también incluye un chasis nuevo, frenos y suspensión adaptados, además de cambios mecánicos y de habitáculo. JLR no ha publicado un precio cerrado ni un plazo común para todos los coches.
Una reconstrucción extensa
La suspensión combina amortiguadores Bilstein, muelles helicoidales Eibach, barras estabilizadoras, tirantes y casquillos revisados. Para frenar el aumento de prestaciones se instala un sistema Alcon con pinzas de cuatro pistones en ambos ejes, discos delanteros ventilados de 335 mm y traseros de 300 mm.
La transmisión automática obliga a rediseñar el túnel central y el selector. El acabado añade emblemas Works V8 y monta de serie llantas de acero de 16 pulgadas. Las llantas de aleación de 18 pulgadas y otros accesorios originales aparecen como opciones.
El anuncio no contiene datos de 0–100 km/h, velocidad máxima o consumo. Las cifras de anteriores Defender Works V8 no deben aplicarse sin más a estas conversiones, porque la configuración final depende del estado y del equipamiento previo de cada unidad.
No sustituye al Works Bespoke
JLR Classic ya vendía el Classic Defender V8 by Works Bespoke, pero su funcionamiento es distinto. Para ese producto la empresa localiza un donante de 2012–2016, lo reconstruye y lo entrega al comprador según una especificación personalizada. Su precio de partida actual, publicado por JLR, es de 228.000 libras esterlinas.
En el nuevo Works V8 Conversion, el propietario aporta el Defender. Así puede conservar un coche con historia familiar o profesional, aunque la transformación sea profunda. La inclusión de un chasis nuevo demuestra que no se trata de una sustitución aislada del motor.
Las 228.000 libras del Works Bespoke no son el precio del nuevo trabajo. JLR elaborará el presupuesto, el calendario y la configuración después de examinar el vehículo. Transporte, impuestos y trámites de matriculación pueden añadir costes diferentes en cada país.
Mejoras separadas para los Puma diésel
La conversión V8 encabeza una oferta más amplia. Los Defender 90 y 110 L316 construidos entre 2007 y 2016 con motor diésel Puma pueden optar, según su estado, a paquetes de ruedas, frenos, suspensión, dinámica y rendimiento.
El paquete de rendimiento conserva el diésel y suma una calibración específica de la centralita. JLR anuncia 155 CV y 400 Nm y muestra en su web británica un precio desde 17.118 libras, sin impuestos ni instalación. Es una referencia para Reino Unido, no una tarifa confirmada para España.
El paquete dinámico agrupa frenos Alcon, suspensión Bilstein/Eibach y ruedas. Los frenos y la suspensión también se ofrecen por separado. La selección de llantas incluye las Wolf de acero de 16 pulgadas, las Sawtooth de aleación de 18 y varios diseños Bowler de 18 pulgadas.
Los componentes cosméticos y dinámicos pueden adquirirse a través de Classic Parts para su montaje o encargarse a un distribuidor autorizado. Los centros Classic Works de Coventry, Reino Unido, y Essen, Alemania, también pueden instalar todos los paquetes y asumir los trabajos de rendimiento más amplios.
La elegibilidad no depende solo del año
JLR condiciona la aceptación a la antigüedad, el modelo, el estado, la configuración existente y la disponibilidad en el mercado. Antes de iniciar una conversión V8, sus especialistas realizan una evaluación completa. Solo entonces confirman la especificación y el coste.
Según la página oficial, el programa se ha probado en carretera, fuera del asfalto, sobre dunas, en pistas de ensayo y durante ciclos de durabilidad. Las ruedas y los componentes de freno cuentan con certificación TÜV tras ensayos de impacto, corrosión, resistencia estructural, niebla salina, fugas de aire y presión a alta temperatura.
Esos datos pertenecen a JLR; no son mediciones de Carboratory. La compañía señala que las piezas tienen su garantía estándar de recambios y accesorios, pero remite al distribuidor local para conocer las condiciones concretas.
La legalidad en carretera también varía por país. JLR recomienda informar a la aseguradora para evitar cambios en la cobertura. Modificar cilindrada, combustible, potencia, transmisión y chasis puede exigir una homologación individual y la actualización de la documentación.
Qué debe comprobar un propietario en España
El comunicado no confirma un precio en euros ni explica el procedimiento español. Antes de reservar transporte hasta Essen o Coventry, el propietario necesita saber si JLR acepta la unidad, qué documentos técnicos entregará y qué trabajos exactos figurarán en ellos.
Después debe verificar la homologación de la reforma en España. El uso de componentes originales y piezas con certificación TÜV aporta documentación técnica, pero no equivale por sí solo a una autorización automática para circular. Ese punto puede decidir si el proyecto es viable.
Los límites temporales evitan otra confusión: un Defender de 2007–2011 puede acceder a determinadas mejoras para el diésel Puma, pero queda fuera de la conversión V8. En los 90 y 110 de 2012–2016, cumplir el año permite solicitar la evaluación; la aprobación final sigue dependiendo del coche.
Por ahora, el anuncio define el conjunto mecánico y el proceso de inspección. El precio, el plazo, la especificación terminada y la matriculación se resuelven para cada vehículo y cada mercado, no mediante una tarifa internacional única.



